Naturaleza, historia y gastronomía resaltan Ruta de la Paja Toquilla en Santa Elena

Naturaleza, historia y gastronomía resaltan Ruta de la Paja Toquilla en Santa Elena
Mujeres de la comuna Barcelona, en Santa Elena, limpian la paja toquilla antes de cocinarla. Juana von Buchwald
Juana von Buchwald
24 de Mayo, 2018 - 00h28
24 Mayo 2018 - 00:28

El sombrero de paja toquilla es 100% ecuatoriano. Este tejido que se produce en provincias como Manabí y Santa Elena fue reconocido por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el 2012. Ahora el ministerio de Turismo busca impulsar un circuito turístico en Santa Elena que muestre su cultivo y procesamiento, además de la elaboración de otras artesanías.

1.- ¿Cómo llegar?

La terminal terrestre de Guayaquil es el punto de partida. Allí el turista puede elegir cualquiera de los transportes que viajan hacia Montañita, una de ellas es Liberpesa. Cuando llegue al balneario tome la cooperativa 2 de Noviembre que lo llevará a la comuna Barcelona, uno de los principales centros de procesamiento de paja toquilla.

2.- Primer punto. Al llegar a la comuna Barcelona se dirige al Centro Artesanal de Procesamiento de Paja Toquilla. En el trayecto observará en las esquinas de las casas a mujeres trabajando en la limpieza de la paja toquilla.

Paula Reyes, Félix Tomalá y Mercedes Lainez son algunos de los socios de este centro. Tomalá explica que lo primero que se hace es recoger la palma, después se la limpia en las casas de los comuneros para luego ir en moto a recogerlas y llevarlas al centro de procesamiento, se prende el horno y se pone a hervir agua en una paila para a continuación cocinar entre 45 y 50 minutos la paja, luego se la pone a secar durante 24 horas antes de clasificarlas en tongos y enviarlas a destinos como Sígsig (Azuay), y por supuesto los comuneros también se quedan con una parte para la producción local de sombreros, carteras, y artesanías de paja toquilla.

3.- La ruta de este circuito continúa con una visita que nos remonta a la historia de nuestros ancestros. El turista puede tomar el bus de la cooperativa 2 de Noviembre para regresar a Valdivia y conocer su museo.

Allí el entusiasta guía Rafael de la Cruz, un pescador que abandonó el mar para dedicarse a enseñar historia, le explicará como Víctor Emilio Estrada descubrió la cultura Valdivia y cuáles fueron las embarcaciones de balsa que hace 4.000 años salieron de Perú para ir a la Polinesia e intercambiar el spondylus por maíz y zapallos.

El costo de la entrada es de $2 para adultos y $1 niños. Atiende de lunes a domingo de 09:00 a 17:00.

4.- El paseo continúa con una visita al Parque Marino Valdivia donde viven 180 animales marinos de 48 especies. Para llegar se debe tomar la cooperativa Manglaralto. El lugar es un centro de rescate y conservación de especies marinas.

Allí encontrará a Pancha, un cocodrillo que lleva más de 20 años en el parque y a varias tortugas Carey que se encuentran en recuperación, así como piqueros de patas azules, caballitos de mar, langostas, entre otras especies.

En el lugar también hay un estero llamado Azufre donde se observa una variedad de aves y la reserva marina El Pelado de Ayangue.

A la salida del Parque Marino Valdivia hay varios puestos de vendedores de artesanías de tagua, concha de perla y otros.

Atienden de miércoles a domingo. La entrada es gratuita.

5.- Si aún quiere disfrutar de la naturaleza, la comuna Atravesado Libertador Bolívar, a solo 5 minutos del Parque Marino Valdivia (puede llegar en un bus de la cooperativa Manglaralto), tiene una hermosa playa y muy cerca de ella hay restaurantes como Buque Mar donde puede disfrutar de un plato de camarones y pescado por $3,50.

También le ofrecen la especialidad de la casa que es el spaghetti de Mariscos por $12.

6.- Una vez que ha retomado fuerzas puede continuar su recorrido hacia la comuna Dos Mangas, ubicada a siete kilómetros de Manglaralto, allí hay camionetas que llevan al lugar por $0,50 cada pasajero. El área tiene una reserva de árboles donde se pueden observar monos así como una zona donde se siembra la paja toquilla.

Es precisamente de este tejido que artesanas como Elicia González se sostienen. Ella agradece la iniciativa que tuvo su hermana Herlinda González hace 30 años de animarla a elaborar productos con este material. Sombreros, carteras, bolsos, portavasos, individuales, abanicos, adornos navideños, canastas, entre otros son algunas de las artesanías que ellas producen en Dos Mangas, un producto que es muy demandado por los turistas que los visitan porque tienen un buen acabado.

Naturaleza, historia y gastronomía resaltan Ruta de la Paja Toquilla en Santa Elena
Ecuador
2018-05-24T18:00:29-05:00
La paja toquilla es la protagonista de una nueva ruta turística en Santa Elena.
El Universo