Es el mago del muyuyo y el bejuco, pero no actúa en ningún circo. José Lázaro vive y trabaja en el barrio Caritas de General Villamil, Playas. Rodeado por adornos, herramientas de trabajo y los muebles rústicos que brotan de sus manos añosas. A los 86 años, su creatividad no cesa, es como un mar de olas que se alejan y retornan con más magia a su orilla.