Su visita a Quito ocurrió antes de alcanzar la presidencia. Y tuvo un par de actos espontáneos que maravillaron a los anfitriones. En una visita a un museo musical se dejó contagiar por el momento y tocó una canción utilizando la marimba. Además, aprovechó su visita para cortarse el pelo en un local quiteño.

Era el 9 de mayo de 1958, cuando en visita oficial y por primera Richard Nixon, entonces vicepresidente de los Estados Unidos, estuvo en el país junto a su esposa Patricia Nixon y una delegación correspondiente de su país.

El vicepresidente Nixon junto con su esposa mostraron especial predilección por el contacto directo con la ciudadanía, dejando de lado las rigurosas formas protocolarias. En su recorrido fueron aplaudidos desde el aeropuerto y las expresiones de bienvenida fueron notorias desde los balcones y aceras en su traslado hasta en centro de la capital ecuatoriana.

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En todo el trayecto, Nixon estuvo en un automóvil y no se produjo ningún incidente, pues el público en la ciudad mostró simpatía hacia los ilustres visitantes. Solo hubo gritos de ¡Viva Estados Unidos!, ¡Viva Nixon!.

A su llegada en avión especial que lo trajo a Quito junto con su esposa; Francisco Illingworth Ycaza, vicepresidente de Ecuador; señor Christian M. Ravndall, embajador de los Estados Unidos en el Ecuador y su esposa.

La visita

Nixon y los miembros de su comitiva acudieron a la Casa Presidencial con el objetivo de saludar al presidente de Ecuador -en ese entonces- el doctor Camilo Ponce Enríquez, quien acompañado de su gabinete en pleno y del secretario general de la Administración los recibió en el salón de su residencia.

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Luego de los saludos y presentaciones de rigor, los mandatarios ocuparon un asiento y departieron amigablemente. El doctor Ponce Enríquez se expresó en inglés e intercambió frases de cortesía con Richard Nixon.

Entre el discurso formal que ofreció Ponce aseveró que la visita era de suma importancia no solo para el Ecuador sino para todos los países del continente. Manifestó admiración por la brillante carrera pública que tenía Nixon e instó al estudio de la economía.

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En su respuesta, el vicepresidente Nixon dijo que su permanencia en el Ecuador era de lo más grata y feliz -como ya lo había expresado en el aeropuerto- y elogió a Ponce porque estaba trabajando para alcanzar una mejor cooperación económica. Consideró que era necesario establecer lazos económicos más estrechos y reducir las trabas al comercio entre los diferentes países.

El doctor Camilo Ponce Enríquez sugirió una pronta reunión de una Conferencia de Ministros de Economía del Continente para estudiar los problemas económicos comunes de acuerdo a las apreciaciones realizadas por Nixon y buscar soluciones más convenientes.

Ponce y Nixon estuvieron perfectamente de acuerdo durante su conversación y coincidieron en la necesidad de desarrollar la empresa privada, como el mejor medio de arribar al mejoramiento del estándar de vida de los pueblos. Con relación a eso, el doctor Ponce aseguró que el Ecuador y su pueblo ofrecía garantías a la empresa privada y le daba más valor que a los préstamos oficiales.

Richard Nixon en la peluquería París mientras es atendido.

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En esta visita oficial, Nixon también fue a la Casa de la Cultura y al Centro Ecuatoriano Norteamericano y posteriormente se trasladó a la peluquería París -la cual estaba ubicada en la avenida 10 de Agosto- donde fue atendido por Bolívar Guzmán, quien le cortó el cabello y a quien obsequió una autógrafo en una Biblia. El peluquero de este sitio popular y bastante humilde era evangelista.

Richard Nixon aprovechó la oportunidad para trasladarse hasta la residencia particular del señor Galo Plaza Lasso y departir por el espacio de 30 minutos.

También fue al Museo Musical Traversari y frente a una marimba -a pedido de los camarógrafos americanos- tocó My country tis of thee, con la música del himno británico.

Richard Nixon colocó una ofrenda floral en el monumento Héroes de la Independencia y a su paso se aglomeró un número significativo de personas que lanzaban gritos de simpatía y admiración.

Nixon entusiamado por la música no resistió el deseo de interpretar una pieza en una marimba.

Presenció un partido de fútbol

En Quito, la comisión de recepción del vicepresidente elaboró un programa para que Nixon asista al estadio deportivo donde presenció un partido de fútbol entre Aucas y Deportivo Quito. En esta ocasión, Nixon donó el trofeo al equipo ganador e invitó a los jugadores ecuatorianos a los Juegos Panamericanos que se llevaron a cabo en Chicago (1959).

Los dos máximos dirigentes de la Asociación de Fútbol No Amateur (Afna), doctor Pablo Guerrero, presidente de la institución deportiva e ingeniero Germán Dávila sostienen el trofeo donado por el vicepresidente Nixon.

Posteriormente regresó a Washington después de haber estado en las repúblicas de Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú y Ecuador.

Cóctel de honor

La Unión Nacional de Periodistas ofreció en Quito Tennis and Golf Club un cóctel en honor de los periodistas norteamericanos que acompañaron en comitiva al vicepresidente Richard Nixon. El colegio de señoritas 24 de Mayo y el Pichincha Play House ofrecieron colaboración para el acto con la presentación de bailes típicos.

La UNP entregó insignias de la institución a los concurrentes y resolvió nombrarles Caballeros de la Orden del Inti Ñan establecida hace años para todos los extranjeros que visitan o son recibidos por este grupo.

 

Otras visitas de políticos norteamericanos

1928

Corría diciembre de 1928 y el electo presidente de Estados Unidos, Herbert Hoover realizaba una gira de buena voluntad por varios países de América Latina. El deseo de Hoover era estrechar las relaciones con los países del sur del continente. El 2 de diciembre Hoover arriba a la isla Puná a bordo del buque de guerra Maryland, donde es recibido por el mandatario ecuatoriano Isidro Ayora. Los presidentes se trasladarían a Guayaquil donde recorrieron las calles de la ciudad en coche rumbo al Palacio Municipal donde le esperaba una recepción en su honor. Posterior a la cena el presidente norteamericano regreso al Maryland para seguir su gira.

Rosalyn Carter y el regreso de la democracia en Ecuador

1979

El 10 de agosto de 1979, Ecuador asistía a la posesión de su nuevo presidente Jaime Roldós Aguilera, después de haber pasado ocho años de dictadura. Roldós, uno de los presidentes mas jóvenes que había tenido el país, llegaba con un fuerte respaldo popular y con un mensaje de redención para los más necesitados y sobre todo respeto absoluto a los derechos humanos. Ese día entre las delegaciones oficiales estaba la Primera Dama de EE.UU., Rosalynn Carter, luego se sumaría el Secretario de Estado, Cyrus Vance. Rosalynn, esposa del presidente Jimmy Carter fue nombrada enviada especial por parte del gobierno de su esposo para asistir a esta posesión, pues Carter había afianzado como política prioritaria de su administración la defensa de los derechos humanos en América Latina. Rosalynn ya había visitado a Ecuador en 1977 como observadora de derechos humanos y presenció el proceso de transición a la democracia en el país.

Cuando Bush padre visitó Quito

1984

George Herbert Wlaker Bush, era vicepresidente de Estados Unidos en agosto de 1984, compañero de fórmula de Ronald Reagan. En esas fechas, específicamente el 10, Bush padre realizaría una visita oficial al Ecuador con motivo de la posesión del nuevo presidente del país andino, el Ing. León Febres Cordero. El motivo de la alta visita era la coincidencia ideológica que unía a los dos mandatarios, tanto que Reagan definiría a Febres Cordero como el cowboy de los Andes. Bush alabaría el discurso de Febres Cordero en especial su mención de combatir el narcotráfico y el terrorismo. Posteriormente el vicepresidente norteamericano dio una rueda desde el salón Isabela del Hotel Colón de Quito.

Otros funcionarios de alto rango que visitaron Ecuador

George Shultz, secretario de Estado de la administración de Ronald Reagan, estuvo en la posesión de Rodrigo Borja, fue invitado por el flamante canciller del nuevo gobierno Diego Cordovez. El alto funcionario norteamericano tuvo dos incidentes en su visita al Ecuador. El primero al enterarse que en el Congreso se había inaugurado el mural del pintor Oswaldo Guayasamín, donde en una parte de él se mostraba un casco nazi con las siglas de la CIA norteamericana. Shultz mostró su desacuerdo con el mural pero el gobierno decidió que la obra permanezca sin ningún cambio. El segundo fue en su ingreso al salón del Legislativo a escuchar el discurso de Borja, que tuvo que soportar varios minutos de abucheos de decenas de simpatizantes de la izquierda que mostraban su repudio a su presencia.

John Negroponte, Subsecretario de Estado, estuvo en Ecuador en mayo del 2007, donde se reunió con el presidente Rafael Correa. En la visita se trataron temas como la vigencia del ATPDEA para el Ecuador, temas de cooperación bilateral. Durante la visita de Negroponte decenas de activistas de derechos humanos rechazaron su presencia por considerarla una figura visible de las prácticas inhumanas en la prisión de Guantánamo y Abu Graib, igual por su papel como alentador de grupos paramilitares durante las guerras civiles en Centroamérica.

Hillary Clinton, como Secretaria de Estado del presidente Barack Obama, visitó Ecuador en junio del 2010; se reunió con el presidente Correa para tratar temas de migración, cooperación, comercio y seguridad regional. (I)