Aunque el tejido del sombrero de paja toquilla es una tradición que lleva más de un siglo en tierras cañaris y hasta se convirtió en una fuente de empleo muy importante, las manos productoras no se beneficiaron al mismo nivel que los grandes exportadores. Esa fue una de las reflexiones que más debate generó en el conversatorio ‘Presencia del tejido de paja toquilla en Azogues, su historia y situación actual’, realizado ayer en la capital cañari.
















