Las constantes lluvias en el noroccidente de Quito y la gran cantidad de lodo, piedras y vegetación que aún existe en un largo tramo entre los kilómetros 57 y 58 de la vía Calacalí-La Independencia, donde la mañana del jueves se registró un deslizamiento de tierra, complican los trabajos que 120 obreros de la Prefectura de Pichincha realizan para habilitar este eje vial que une la Sierra con la Costa.

Para el rápido desalojo del material, las autoridades del Gobierno Provincial han dispuesto tres puntos para depositar lo extraído. Los trabajos de técnicos y maquinaria se mantienen en la zona desde el día que se produjo el deslave que terminó con la vida de cuatro personas que iban en una camioneta hacia Quito desde Quinindé, Esmeraldas.

Aunque inicialmente se habló de que las tareas para habilitar la vía demorarían entre tres y cuatro días, las autoridades buscan apresurar los trabajos por el feriado.

Liliana Salazar, presidenta del Gobierno Parroquial de Mindo, espera que lo más pronto posible se habilite este tramo y así el turismo llegue como estaba planificado.

Dijo que luego de que se informó del deslizamiento se registraron varios casos de cancelación de reservas turísticas.

La prefecta subrogante de Pichincha, Marcela Costales, afirmó que la vía se abrirá al tránsito una vez que se confirme que no hay peligro. Manifestó que entre las prioridades está estabilizar el talud de la vía donde se dio el hecho, para evitar deslizamientos.

El Ministerio de Transporte aconsejó tomar la vía Alóag-Santo Domingo como ruta alterna.(I)