Bono de Desarrollo Humano se convierte en crédito para emprender

Bonos se convierten en créditos para emprender
Bonos se convierten en créditos para emprender
DURÁN. El viceministro Marco Cazco (i) entregó ayer 1.463 créditos de Desarrollo Humano.
13 de Enero, 2018
13 Ene 2018

Yira Olmedo pasó al frente de un auditorio lleno a contar su historia de los últimos nueve años, desde cuando no lograba ser beneficiaria del Bono de Desarrollo Humano porque sus hijos estudiaban en escuela particular, luego el accidente de uno de ellos, el milagro de verlo salir del coma, enseñarle de nuevo a caminar, de lograr el Bono Joaquín Gallegos Lara y cómo la recuperación de su hijo ponía en riesgo ese beneficio, de cómo su fe la hizo superarlo todo y de sus oraciones: “Yo soy tu hija. No soy mendiga”.

De tantos cursos que tomó se enfocó en las velas y hoy en día también hace jabones, cremas, shampoo y ochenta productos que son su negocio.

Ese ejemplo el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) quiere replicar a través de los Créditos de Desarrollo Humano (CDH), que consisten en la transferencia anticipada de uno o dos años del bono y pensiones del MIES.

Este año la meta son 90.000 préstamos en todo el país. Ayer entregaron los primeros 1.463 a usuarios de Guayaquil, Durán y Samborondón. Y Yira Olmedo era parte de la delegación que recibió el cheque simbólico por el total de esos créditos: $ 1’008.410,97. El objetivo es que con ese capital emprendan y salgan de la pobreza, que esta no se transfiera de generación en generación, indicaron las autoridades. Para la ministra Berenice Cordero es importante trabajar para que más personas soliciten ese crédito.

Esta cartera también aplica desde este mes el Bono Variable a 50.000 familias con hijos menores de edad, es adicional al Bono de Desarrollo Humano. Mes a mes se incluirán más hasta en abril alcanzar 74.004 núcleos familiares. Para ello, se invertirán $ 85’722.170. (I)

Bono de Desarrollo Humano se convierte en crédito para emprender
Política
2018-01-13T00:00:54-05:00
Yira Olmedo pasó al frente de un auditorio lleno a contar su historia de los últimos nueve años, desde cuando no lograba ser beneficiaria del Bono de Desarrollo Humano porque sus hijos estudiaban en escuela particular, luego el accidente de uno de ellos, el milagro de verlo salir del coma, enseñarle de nuevo a caminar, de lograr el Bono Joaquín Gallegos Lara y cómo la recuperación de su hijo ponía en riesgo ese beneficio, de cómo su fe la hizo superarlo todo y de sus oraciones: “Yo soy tu hija. No soy mendiga”.
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