Era un día especial. El entonces presidente Rafael Correa celebraba el aniversario 125 de la Revolución Liberal en una sabatina. Anunció que China había dado un crédito de $ 1.700 millones para construir la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la mayor inversión en la historia del país.

Era junio del 2010 y era el primer préstamo de China. “Esto abre la llave para muchos otros financiamientos”, afirmó.

Desde entonces, el Gobierno ha recibido 15 líneas de crédito por $ 11.320 millones.

El Banco de Desarrollo de China (CDB) financió cuatro líneas por $ 7.000 millones. El Banco de Importaciones y Exportaciones de China (Eximbank) concedió siete créditos por $ 3.457 millones. El Banco de China y la sucursal en Hong Kong del Deutsche Bank AG entregaron conjuntamente tres préstamos por $ 697 millones. Y el Banco de China aprobó uno que asciende a $ 167 millones.

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(El objetivo es) sacar el mayor provecho mutuo de esta relación (con China), no solo en términos de financiamiento y de cooperación para el desarrollo, sino en términos políticos”.Rafael Correa, expresidente de Ecuador. 15 de noviembre de 2016

Existe otro crédito por $ 970 millones del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC), donde aparece Petroecuador como deudor. Sin embargo, informes internos de la petrolera muestran que ese dinero fue para proyectos a cargo del Ministerio de Finanzas (MEF).

Cuánto de todo ese dinero se ha desembolsado y en qué ha sido utilizado es un secreto. EL UNIVERSO hizo esas consultas al Banco Central (BCE) y al MEF. El primero indicó que “la información solicitada fue declarada como reservada por parte del Ministerio de Economía y Finanzas”. El segundo nunca respondió y su titular, Carlos De la Torre, tampoco concedió una entrevista.

Lo que sí se sabe es que los créditos del Eximbank y del Banco de China fueron usados en su totalidad para contratar a empresas chinas. Las líneas del CDB tienen dos partes: una para financiar contratos y la otra para uso discrecional del Gobierno. En cambio, la del ICBC es discrecional.

Como consecuencia del caso Odebrecht, la Fiscalía indaga los contratos a firmas chinas.

 

¿Qué dicen los contratos?

Para ubicar los contratos financiados con créditos chinos, EL UNIVERSO cruzó bases de datos y documentos de varias instituciones públicas. Esta labor se realizó con el apoyo del International Center for Journalists (ICFJ) y de Connectas. Este Diario encontró 197 adjudicaciones a firmas chinas desde el 2010 –cuando se iniciaron los créditos– hasta mayo del 2017.

Tras revisar los documentos, se halló que 48 contratos, que ascienden a $ 7.300 millones, fueron costeados con préstamos. En algunos, el Gobierno ecuatoriano financió el 15 %; en otros no es posible determinar si hubo aporte nacional.

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Los contratos fueron dados a 15 firmas chinas que abrieron sucursales en Ecuador. Apenas seis empresas acaparan el 87 % de la inversión. Estas son Sinohydro, Harbin, Gezhouba, Sinomach, CWE y Ceiec.

 

Sinohydro opera con dos sucursales. La primera, Sinohydro Company, obtuvo el mayor contrato por $ 1.980 millones para Coca Codo Sinclair. La obra terminó costando $ 2.250 millones. La otra sucursal, Sinohydro Company Limited, recibió dos contratos para reparación de vías, financiados con crédito, por $ 468 millones. También obtuvo obras costeadas solo con recursos públicos por $ 248 millones para un hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) y doce escuelas del milenio.

La segunda empresa más beneficiada es Harbin Electric International, con cuatro contratos por $ 1.169 millones para realizar obras eléctricas.

Gezhouba logró cinco contratos, tres de ellos costeados con préstamos. Estos ascienden a $ 897 millones. Para construir la central Paute-Sopladora, la china creó un consorcio con la ecuatoriana Fopeca.

La cuarta firma es China Machinery Industry Corp. (Sinomach), ligada a dos sucursales: China CAMC Engineering y China National Electric Engineering (CNEE). La primera acumuló 18 contratos, de los cuales doce ($ 818 millones) fueron costeados con créditos. Mientras, los dos contratos dados a CNEE para construir las hidroeléctricas Quijos y Mazar-Dudas por $ 162 millones fueron terminados por incumplimiento de la contratista.

La quinta firma es China International Water & Electric (CWE), que recibió tres contratos ($ 464 millones) financiados con créditos. Aparte, obtuvo el contrato para terminar la central Toachi-Pilatón, con inversión del Biess.

Por último, China National Electronics Import & Export Corp. (Ceiec) obtuvo doce contratos, nueve de los cuales recibieron fondos de créditos. Estos suman $ 424 millones.

La inversión de los 48 contratos se concentra en el sector energético, con el 60 %. Transporte tiene el 11 %, salud el 8 % e hidrología el 7%  (ver gráfico arriba).

 

Lo que se descubrió

Solo ocho de los 48 procesos tuvieron proceso de selección. Según Wawa Wang, investigadora de Bankwatch Network (con sede en Praga), que ha estudiado inversiones chinas en el mundo, la competencia entre firmas chinas en licitaciones es intensa y puede reducir los precios significativamente.

La oficina ecuatoriana encargada de aprobar los créditos es el Comité de Deuda, dirigido por el presidente de la República o su delegado. Los otros miembros son los titulares del MEF y de la Secretaría de Planificación, o sus delegados. Como secretario y asesor actúa el subsecretario de Financiamiento Público del MEF.

Este funcionario también lidera las negociaciones de los préstamos. Desde abril del 2010, William Vásconez Rubio ocupa este cargo. Su mano derecha es el director de Negociación, Luis Villafuerte Chávez.

De acuerdo con el MEF, nueve de los quince créditos tienen tasas de interés fijas, con un promedio del 5,89 %. Los otros préstamos tienen tasas variables entre 3,5% y 4,6% más tasa libor a seis meses.

Correa ha asegurado que esos intereses son convenientes porque el dinero va a proyectos que generarán hasta el 22% de ganancia. Para el analista Walter Spurrier, si bien esas tasas son similares a las de los bonos soberanos, hubieran podido ser más bajas porque los fondos van a contratos con empresas estatales chinas.

En mayo, cuando Correa terminó su mandato, la cuenta con China era de $ 8.000 millones, el 85 % de la deuda externa bilateral. Desde que se fue a Bélgica, Correa ha mantenido un conflicto con su sucesor, Lenín Moreno. Según él, dejó la mesa servida; según Moreno, la dejó servida... ¡de deudas!

La inversión pública que se hace con esto (créditos chinos) no es rentable. Con esa masiva inversión pública ha decaído la inversión privada y la economía del país no ha crecido. Esto se debe al clima político, de guerra de clases”.Walter Spurrier, analista económico. 31 de mayo del 2017.

$ 11,3 mil millones ha recibido el Gobierno en créditos chinos. Hay otro préstamo de $ 970 millones dado a Petroecuador.

59,5 % de los contratos financiados con préstamos otorgados por China se ha destinado a obras del sector energético. (I)