Desde todos los rincones de la capital de Manabí era visible la enorme columna de humo y fuego. Venía de seis casas de construcción mixta ubicadas en la parroquia San Pablo de Portoviejo.

Apenas eran las 06:00 del domingo cuando los vecinos de la calle 20 de Julio de esta populosa parroquia portovejense despertaban presurosos buscando sacar sus cosas porque las casas de “los Mendoza” se reducían a cenizas.

Mascotas y personas corrían para evitar las llamas, pero sobre todo por el temor que causó escuchar la explosión de un cilindro de gas. “Por favor que los bomberos vengan rápido”, exclamaba una mujer mientras apretaba sus manos como si realizara una súplica.

El carro bombero de la parroquia San Pablo llegó, pero el agua se acabó. Una nueva unidad bomberil se acercó mas un percance mecánico evitó que se una rápido a sofocar el fuego.

Los vecinos buscaban tachos y mangueras para conectar desde donde sea para apagar el fuego y evitar que otras casas se contaminaran. Las casas de construcción mixta cedían con todas sus pertenencias. Apenas una cocina y ropa ahumada fue posible sacar.

La imagen del Divino Niño junto a globos y un banner con la foto de una quinceañera recreaba lo que horas antes se vivió en ese espacio de unos 500 metros cuadrados.

La fiesta rosada era de una prima de Katherine Haro, quien ayer buscaba atención para su madre, Mariana Mendoza, que se desmayó tras observar que de su casa solo quedaron palos y maderos.

“Estábamos anoche celebrando los 15 años de mi prima, ya todo había terminado, estábamos durmiendo”, relató Haro, quien señaló que el fuego habría iniciado en la casa de su tía, Victoria Mendoza.

Williams Mera, jefe del Cuerpo de Bomberos de Portoviejo, señaló que tras la primera explosión de un tanque de gas se contaminó una casa e inmediatamente otra. Luego hubo otra explosión de una bombona de gas. Todo en menos de una hora.  (I)