Cerca de 10.000 personas, según datos de la Policía, se manifestaron este domingo en Taipéi, la capital de Taiwán, para protestar contra la intención del Gobierno de limitar la quema de incienso para proteger el medio ambiente.

Unos cien templos del país, mayoritariamente taoísta y budista, participaron en la protesta, algunos llevando estatuas de dioses y otros haciendo sonar panderetas.

El Gobierno quiere limitar la práctica de quemar incienso, papel moneda y lanzar petardos, pero los opositores afirman que estos rituales son cruciales en sus tradiciones religiosas.

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“Es muy importante, nuestra religión se sostiene en quemar incienso”, dijo Cheng, un hombre de 58 años que viajó a Taipéi desde Tainan, en el sur, para participar en la protesta.

“Los dioses solo pueden sentir nuestra veneración si quemamos incienso. Crecí en un pueblo rural, ¿cómo se explica que esté sana y no enferma? Creo que los coches y las fábricas contaminan mucho más”, dijo a la AFP Joyce Wu, una mujer de 34 años.

Los rumores de la prohibición han alarmado a muchos taiwaneses, a pesar de que la semana pasada el Ministerio del Interior afirmó que no quiere prohibirlo sino favorecer otras alternativas.

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“Teniendo en cuenta tanto el espíritu de la tradición como los valores actuales de protección del medio ambiente, hemos pedido a los grupos religiosos que tomen las medidas adecuadas para reducir la contaminación potencial”, dijo el Ministerio en un comunicado.

El año pasado, durante una peregrinación taoísta en el centro de Taiwán, el Gobierno detectó que el nivel de micropartículas PM2.5, nocivas para la salud, era sesenta veces superior a las recomendadas. (I)