Santo Domingo pasó de 7 mil a 360 mil habitantes en 50 años, indican estadísticas. Historiadores, sociólogos y arquitectos coinciden en que la ciudad superó las expectativas de crecimiento demográfico, pero que mantiene pendiente el desarrollo social y económico, como satisfacer necesidades básicas de la población y convertirse en el eje nacional de comunicación vial entre Sierra y Costa.