El Jueves Santo es el día en el que se bendice el Crisma con el que se unge los sacramentos del bautismo y la confirmación, además de los Santos Óleos para la unción de los enfermos y por eso requiere de una celebración especial en la que están presentes todos los sacerdotes y diáconos, en este caso de la Vicaría de Cuenca, presididos por Marcos Pérez, arzobispo de la ciudad.












