El cantante de música popular Gerardo Morán aseguró que “jamás vio una situación ilegal” en pagar $ 65.000 para obtener una frecuencia del Estado, como parte del concurso de asignación del espectro radioeléctrico que desarrollan la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) y el Consejo de Regulación de la Comunicación (Cordicom).

Ayer se realizó la audiencia de juzgamiento en el caso de supuesta asociación ilícita, tipificado en el artículo 370 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), en contra de Marcos P. (exvocal del Cordicom y exasesor de la Vicepresidencia), Tulio M., directivo de la Corporación Manabita de Radio y Televisión, y Diego A., productor musical y ‘amigo’ de Morán.

El caso surgió en octubre del 2016 por una denuncia anónima, se señaló en la diligencia, y luego la ministra de la Política, Paola Pabón, y el vicepresidente, Jorge Glas, también denunciaron a Marcos P. al enterarse de que solicitaba en su nombre “coimas por $ 200.000”.

La Fiscalía y los implicados convocaron a casi 30 testigos, los dos primeros en rendir su versión fueron Morán y la presidenta del Cordicom, Tamara Merizalde.

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El cantante dijo que desconocía que se haya cometido un delito, relató que es amigo de Diego A. desde hace 16 años y fue quien lo invitó a participar en el concurso.

Por ello le entregó $ 25.000, y Diego A., como socio, $ 15.000, que eran “para los estudios y trámites”.

Narró que al ver que no recibía la frecuencia se reunió por tres y cuatro veces con Tulio M. y Marcos P. En una ocasión fue en una cafetería por Tumbaco y le indicaron que había una nueva disposición: que la frecuencia costaba $ 200.000.

Él no entregó ese dinero, pero sí dio otros $ 40.000 en varios cheques.

Insistió en que ‘jamás’ le dijeron que el dinero era para coimas y ‘jamás’ vio una situación ilegal. Pero “las personas que recibieron el dinero me perjudicaron”, porque no le entregaron la frecuencia.

En octubre, Morán declaró que Marcos P. era delegado de la Vicepresidencia para otorgar frecuencias, y esta vez dijo que ‘jamás’ le nombraron a Glas o Pabón.

Merizalde solo explicó el rol del Cordicom y reconoció que Marcos P. asistía de forma ‘irregular’ a trabajar, por lo que recibió llamados de atención.

La diligencia se suspendió hasta nueva disposición. (I)