Un operativo simultáneo en cinco provincias, realizado la madrugada de este miércoles, permitió la detención de once personas que estarían relacionadas con una red presuntamente dedicada a la captación y el tráfico de migrantes irregulares de Haití y Cuba. Un total de 16 equipos policiales se desplegaron dentro de la denominada operación Éxodo.

Pichincha, Carchi, Imbabura, Sucumbíos y El Oro fueron las provincias en las que se dio el allanamiento de 16 inmuebles, entre viviendas y sitios de hospedaje. Seguimientos y análisis telefónicos realizados a sospechosos por más de cuatro meses permitieron definir las zonas y rutas que usaba la red para el ilícito.

Según la Fiscalía, la banda investigada estaba integrada por ecuatorianos, haitianos y cubanos, quienes contactaban en Perú a extranjeros, en mayoría haitianos, para luego transportarlos vía terrestre por pasos ilegales desde el sur de Ecuador hasta llegar a ciudades fronterizas como Tulcán, en Carchi; y Lago Agrio, en Sucumbíos.

Desde ahí, también por pasos clandestinos terrestres y fluviales, se ingresaba a las personas en condición irregular en territorio colombiano.

Publicidad

La información obtenida en los seguimientos por la Policía ecuatoriana ya está en manos de sus similares de Perú y Colombia, pues las autoridades presumen que la red local tendría conexiones con bandas delictivas de esos países. Dos ciudadanos haitianos, uno cubano y ocho ecuatorianos figuran en la lista de los detenidos.

Hacia Estados Unidos

Documentos policiales del caso revelan que el destino final de estos extranjeros era Estados Unidos. En el caso de los haitianos, sostiene un análisis de inteligencia policial, estos ciudadanos empezaron su periplo al salir de su país luego del terremoto del 2010.

La fuerza laboral que salió de Haiti inmediatamente se habrían ubicado en Brasil por las oportunidades de trabajo que generó la organización del mundial y las olimpiadas, pero luego de quedarse sin trabajo decidieron llegar a Estados Unidos recorriendo Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Centroamérica y México.

La Fiscalía presume que más de 60 migrantes irregulares eran movilizados mensualmente por esta red, a los cuales se les cobraba entre $1.000 y $1.500 por eludir controles migratorios que les permitía el paso de Ecuador a Colombia, la adulteración de cédulas de identidad, entre otras acciones.

Pasaportes, cédulas falsificadas, cuadernos contables, libros de registro, transferencias bancarias, celulares, vehículos y armas de fuego fueron incautadas en los allanamientos.

Los detenidos en las diferentes provincias fueron trasladados a Quito para la realización de la audiencia de formulación de cargos respectiva. (I)