Los días se hacen interminables, de lunes a viernes, para Alejandra Franco, para quien la rutina de almorzar en el colegio al terminar las clases, ponerse sus trajes para entrenar gimnasia olímpica, ir a la Federación del Guayas y llegar a su casa a las 22:30, recién a hacer deberes, es algo a lo que está acostumbrada desde los 7 años.