Permanecían de pie con la mirada fija en el estero Salado. Dolores Guerra y su hijo Johnny, de 18 años, observaban desde el muelle de la Policía Judicial del Guayas, suroeste de la ciudad, a los buzos de la Marina, quienes, junto con la fiscal Silvia Juma, efectuaban un recorrido en busca de Johnny Gómez, uno de los desaparecidos en el caso González y otros.

La diligencia se da trece años después de los hechos registrados en una farmacia del norte de Guayaquil (19 de noviembre de 2003), donde murieron ocho personas y otras cuatro presuntamente desaparecieron.

Según datos del testigo protegido Erwin V., quien fue traído al país en junio pasado por la Fiscalía desde Venezuela, Gómez habría sido arrojado presumiblemente a las aguas del estero Salado.

La fiscal Juma, delegada por el fiscal general Galo Chiriboga para esta diligencia, hizo a las 09:00, junto con técnicos de la Armada y Guerra, un recorrido de cerca de media hora.

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La funcionaria indicó que este primer recorrido fue para realizar una inspección de la zona. Con la ayuda de los técnicos de la Armada se determinó un cuadrante donde se iniciaría la búsqueda, que durará cerca de diez días.

“Es muy difícil saber que no venimos en busca de que mi padre se encuentre vivo, sino a ver más que a hallar un zapato o una prenda de vestir. (...) Ya han pasado trece años y con este año que se viene son catorce, creo que ya es muy difícil encontrar a mi papá, pero uno necesita una respuesta”, expresó Johnny Anthony Gómez, hijo del desaparecido.

Él tenía 5 años cuando se registraron los hechos. Ayer fue la primera vez que presenció la búsqueda de su padre. “Tengo 18 años y necesito saber la verdad. Empezó hace casi catorce años con mi mamá, ahora empieza conmigo”, comentó.

El testigo protegido Erwin V., en su declaración dada a la Fiscalía, habría señalado que él y Gómez estuvieron detenidos en la Policía Judicial del Guayas, donde habrían sido torturados con descargas eléctricas y arrojados al estero Salado, para luego ser disparados. Además, que se salvó de morir al cubrirse con el cuerpo de Gómez.

Guerra, quien estuvo acompañada por una funcionaria de la Fiscalía, recordó que la búsqueda de su esposo empezó el 19 de noviembre de 2003 en la PJ. “Trece años después no sé qué se podrá encontrar, pero en todo caso la Fiscalía está en su trabajo de hacer esas pericias (...)”.

Guerra dijo que, en derecho, corresponde declarar la muerte presunta de Gómez para empezar una vida normal. “Yo necesito hacer un préstamo hipotecario y no puedo porque necesito acompañar la firma de mi cónyuge. Cuándo voy a tener esa firma...”, expresó.(I)

El caso
Diligencia

Reconstrucción
El reconocimiento y la reconstrucción de los hechos en el caso González y otros están previstos para el próximo 8 de septiembre en Guayaquil.

Testimonios
Desde hoy hasta el viernes se receptará en Quito la toma de testimonios.

Lo que nosotros esperamos, tanto mi hijo Johnny Gómez como yo, es muy duro realmente para nosotros decir esto, encontrar las osamentas de mi esposo.