Primeros ministros pueden ir y venir en Gran Bretaña, pero el gato Larry se queda donde está. Vive en el número 10 de Downing Street, la residencia oficial del primer ministro británico.
Publicidad
Primeros ministros pueden ir y venir en Gran Bretaña, pero el gato Larry se queda donde está.


Primeros ministros pueden ir y venir en Gran Bretaña, pero el gato Larry se queda donde está. Vive en el número 10 de Downing Street, la residencia oficial del primer ministro británico.
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Desde el inicio de su período como alcalde Nueva York, el demócrata socialista continúa dando de qué hablar
Publicidad