El diputado brasileño Eduardo Cunha renunció ayer entre lágrimas a la presidencia de la Cámara de Diputados, rematando una polémica gestión en la que autorizó el juicio político de Dilma Rousseff y fue acusado de cobrar sobornos multimillonarios.
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El diputado brasileño Eduardo Cunha renunció ayer entre lágrimas a la presidencia de la Cámara de Diputados, rematando una polémica gestión en la que autorizó el juicio político de Dilma Rousseff y fue acusado de cobrar sobornos multimillonarios.
El diputado brasileño Eduardo Cunha renunció ayer entre lágrimas a la presidencia de la Cámara de Diputados, rematando una polémica gestión en la que autorizó el juicio político de Dilma Rousseff y fue acusado de cobrar sobornos multimillonarios.
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La decisión llega tras el retorno a los mercados internacionales y en un contexto de superávit externo y acumulación de reservas.
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