“El Grupo Mossack Fonseca Internacional ha hecho negocios en Ecuador desde hace más de dos décadas de forma directa. En tal virtud, ha generado una cartera de clientes propia, que es desconocida por mi persona y la oficina que represento, y que se atiende directamente desde Panamá”. Son palabras de Pablo Paredes Larrea, representante legal de Dockston Services, firma de abogados que representa a la panameña Mossack Fonseca en Ecuador.

Mediante una carta enviada a este Diario, aclaró que su relación con ese estudio consiste, únicamente, en la utilización de su marca, desde 2007. “Por lo tanto, ni yo, ni mi empresa (...) tenemos algún tipo de sociedad o componente accionarial en Mossack Fonseca Internacional, MF Treasurer o Mossack Fonseca Panamá”.

La aclaración es una respuesta al artículo ‘Cuatro ecuatorianos iniciaron las operaciones de Mossfon en Quito’, en el que se cuenta que en julio de ese año se suscribió un contrato de representación por Jurgen Mossack y Ramón Fonseca con Juan Esteban Arellano Rumazo, Juan Bernardo Dávalos Salazar, Javier Esteban Molina Bonilla y Pablo Alejandro Paredes Larrea. El acuerdo de representación es parte de los Panama Papers.

Según Paredes, Dockston Services “se limita principalmente a la venta de compañías en el extranjero” y que “en ningún momento interviene en el manejo, gestión, operación de ninguno de los negocios particulares de nuestros clientes”.

Según el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), Ecuador está entre los 10 países con más intermediarios (324) de Mossak Fonseca. (I)