Grupos defensores de los derechos de las mujeres y miembros de la Iglesia católica de América Latina se sorprendieron -y algunos otros criticaron- las insinuaciones del papa Francisco sobre que las mujeres podrían recurrir a métodos anticonceptivos antes que abortar, debido a la amenaza de la epidemia de zika, que en algunos países ha sido vinculada a bebés que nacen con microcefalia.

Para Angélica Rivas, del Colectivo Feminista por el Desarrollo Social que lucha por la legalización del aborto en El Salvador, la recomendación del papa no alcanza.

"No basta que ahora vengan a decir que las mujeres pueden usar anticonceptivos porque el problema ahora se está dando en las mujeres que ya están embarazadas y a ellas ya no se les pueden dar anticonceptivos. Tenemos que darles una alternativa de interrupción del embarazo", dijo.

En El Salvador está prohibido incluso el aborto terapéutico, cuando está en peligro la vida de la madre o el hijo o cuando el producto tiene malformaciones. Están presas 17 mujeres cumpliendo condenas de entre 30 y 40 años por abortar.

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Rivas sostuvo que el anuncio del papa "es una burla porque es la misma Iglesia la que ha estado opuesta tradicionalmente" a la anticoncepción y que se trató de una declaración "a la ligera porque estos son países donde las mujeres tampoco tienen acceso a educación sexual".

En el avión que lo transportaba desde México a Roma, el pontífice comparó el brote de zika en Latinoamérica con la situación que enfrentó el papa Pablo VI en la década de 1960, cuando permitió a monjas en el Congo belga usar métodos anticonceptivos debido a las múltiples violaciones que sufrían.

Francisco dijo a periodistas que "el aborto no es un mal menor, es un crimen" pero expresó que "por otra parte, evitar el embarazo no es un mal absoluto. En algunos casos como este (del zika), como el que mencioné sobre el bendito Pablo VI, estaba claro".

Monseñor Álvaro Ramazzini, de la Conferencia Episcopal de Guatemala, dijo que con su declaración "el papa está creando un ambiente de libertad para tocar estos temas" y agregó que hay que hacer una diferencia entre anticonceptivos abortivos y no abortivos.

"Lo que hay que resaltar es que nunca vamos a estar de acuerdo en asesinar a alguien para prevenir una enfermedad y eso es lo que hace el aborto", sostuvo Ramazzini. "Lo que nosotros siempre vamos a salvar es la vida y hay que salvarla a toda costa".

Debido al brote de zika, que en Brasil ha sido vinculado con casos de microcefalia en recién nacidos, varios gobiernos de Latinoamérica han exhortado a las mujeres en estado fértil evitar embarazarse.

En Colombia, monseñor Gustavo Girón, obispo emérito de la diócesis de Tumaco, un puerto sobre el Pacífico colombiano, sostuvo que "si el papa lo dice, quiere decir que él está autorizando esa posición como un mal menor... Hay un principio moral que se llama: De dos males, escoger el menor".

María Rojas, una enfermera colombiana, se manifestó en contra del aborto pero a favor "de los anticonceptivos porque se puede prevenir con esos métodos. Estoy de acuerdo con la insinuación del papa Francisco". (I)