De niña, Jenniffer Regalado se interesó por el negocio que su padre emprendió hace 20 años: la venta de útiles escolares en un local situado en Sucre y Pedro Carbo, en el centro de la ciudad. “Yo iba a la oficina que había en el local, era algo pequeño. Y desde allí me empezó a gustar esto de las ventas, la actividad comercial”, evoca.