En el hospital gineco-obstétrico Enrique Sotomayor, más conocido como la maternidad, cuna de los guayaquileños, han nacido casi el 65% de la población actual de la urbe. Esto es 1’617.000 partos.

Dicha casa de salud, regentada por la Junta de Beneficencia de Guayaquil, conmemora el lunes próximo su aniversario 67, con miras a inaugurar el nuevo edificio en la ciudadela La Atarazana, en el norte.

Aunque el año pasado, sus autoridades anunciaron que sería el último aniversario en el actual local, ubicado en el cuadrante de las calles Pedro Pablo Gómez, Ayacucho, Pío Montúfar y 6 de Marzo, donde permanecen desde 1948, hoy proyectan instalarse en sus nuevas dependencias a inicios de 2016.

Allá, como lo cuenta Jorge Dáger, subdirector técnico, duplicarán la atención de consulta externa. Hoy atienden a 15.000 pacientes. Y dan cabida hasta 90 partos al día.

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El subdirector, quien nació en este hospital, agrega que es una de las pocas instituciones en el Ecuador que atiende partos de ‘alto riesgo’.

“Tenemos la mayor cantidad de partos a nivel de país, tecnología, el personal capacitado y la más baja tasa de infecciones del sitio quirúrgico; de las más bajas a nivel mundial”, comenta el especialista, con más de tres décadas en la casa de salud.

Hoy, unos 1.770 funcionarios entre médicos, enfermeros y más atienden en la maternidad, que recibe pacientes que llegan de otras provincias como Esmeraldas, Loja y El Oro.

Sobre su atención, sus pacientes creen que el buen trato y consejería de su cuerpo médico es fundamental.

“Todo el mundo, cuando dices que vas a dar a la luz, te dicen que vayas a la maternidad porque tienen los mejores elementos”, afirma Geovanny Padilla, quien se convirtió en padre la noche del jueves pasado. Ayer se sentía ‘chocho’ viendo a su hijo, Diego.

Esa confiabilidad de los guayaquileños por la maternidad es retribuida por la entidad capacitando constantemente a su personal, agrega Dáger.

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Cada año, sus miembros reciben hasta ocho evaluaciones sobre la incidencia en la morbilidad, mortalidad de los pacientes y más temáticas.

La innovación, el liderazgo y el buen trato son tres de los cinco ejes de acción de la institución que en los últimos años promueve en sus pacientes la práctica de partos normales y la lactancia materna, comenta el especialista.

En aquello, contempla una serie de programas, entre esos el 7G, siete controles prenatales con el fin de reducir los nacimientos prematuros. Con eso se ahorra $ 5 millones por año en gastos hospitalarios, dice.

Narcisa Jiménez, jefa del área de enfermería, cuenta que lo más reconfortante en sus tres décadas en el hospital es “ser la mamá de toditas”, ya que “está pendiente de aconsejar a las madres primerizas sobre la lactancia”. A todas se las trata con honestidad y amabilidad, coinciden Dáger y Jiménez.

Este lunes, el personal de la maternidad celebrará con una sesión solemne y un foro sobre la atención del parto. (I)

Nosotros estamos orgullosos de enseñar y educar a los pacientes. Les enseñamos la alimentación, sus complicaciones y ventajas de la lactancia materna. Siempre las incentivamos.Narcisa Jiménez, jefa del área de enfermería