El canciller encargado, Xavier Lasso, dijo ayer que la respuesta del secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, al arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, por sus declaraciones respecto al diálogo que convocó el Gobierno, les “echó a perder” un reclamo por la vía diplomática.

El jueves pasado, Mera tildó de “insolente recadero de la derecha” a Arregui.

“No comparto las expresiones de Alexis Mera, me parece incluso que el cuidado que tuvimos al elaborar nuestra nota a la Nunciatura se echó a perder; desvió la atención de lo diplomático elaborado desde la Cancillería con esos pronunciamientos tan idos de todos los límites que tuvo..., incluso nos hizo daño”, anotó ayer Lasso en una entrevista en la radio de Ecuadorinmediato.

Indicó que las declaraciones de Arregui, el pasado 25 de agosto, son “peligrosas porque es una clarísima incitación” a protestar. El obispo dijo: “Los espacios de discusión de asuntos públicos se han restringido peligrosamente de tal manera que solo ha quedado la calle para manejar el descontento”.

Al ser consultado sobre la situación de la académica franco-brasileña Manuela Picq, explicó que tenía una visa de intercambio cultural que le prohibía participar en movilizaciones.

Agregó que Picq está solicitando desde Brasil una visa del Mercosur que el Ecuador “tiene el derecho de decidir si la concede o no. (...) Estamos estudiando qué hacer”, dijo. Ya cuestionó porque habría “hecho un juego de dos pasaportes, el brasileño y el francés”. (I)