Marcia Gilbert deja rectorado, pero sigue labor en Universidad Casa Grande

Marcia deja rectorado, pero sigue labor en la Casa Grande
Marcia deja rectorado, pero sigue labor en la Casa Grande
Marcia Gilbert de Babra en su oficina de la Casa Grande, con cuadros de Tábara y Judith Gutiérrez. Ángel Aguirre
11 de Julio, 2015
11 Jul 2015

Su oficina en la Universidad Casa Grande es sencilla. Un escritorio, una pequeña mesa para reuniones, libros y unos cuadros de Judith Gutiérrez y Tábara en las paredes. En ese, su lugar, Marcia Gilbert de Babra cuenta que deja el rectorado del centro de estudios superiores que ella fundó, después de 16 años en el cargo.

Aunque en realidad es más tiempo el que ha estado a la cabeza, si se cuentan sus 7 años como directora de la Escuela de Comunicación Mónica Herrera, que luego dio paso a la Casa Grande con la incorporación de más facultades.

Gilbert deja el rectorado porque la Ley de Educación Superior no le permite seguir, pues fue reelegida varias veces. Ella sostiene que tiene la oportunidad de recuperar un espacio para “hacer cosas creativas” y que le gustan en la propia universidad, ya que deja el rectorado, pero no se va de ahí.

De hablar directo, dice que con tanta normativa de la ley su trabajo tomó un perfil burocrático. “Mi fuerte no es lo administrativo, yo no funciono mucho burocráticamente, eso me ha agotado, no físicamente, sí emocionalmente”, expresa.

Como tiene interés en que la Universidad Casa Grande la sobreviva, Gilbert comenta: “Es importante que otra gente comience a asumir las cosas del día a día, las cosas operativas”, resalta, y sostiene que se va a quedar “en lo académico cultural y lo que son nuevos programas innovadores”.

En pocos días se hará el cambio oficial de rectorado, que lo asumirá Odile de Chiriboga, profesora fundadora. “Se garantiza la continuidad, no el continuismo”, dice la todavía rectora, a que colegas e incluso alumnos llaman Marcia.

“La preocupación básicamente es mantener su visión y misión (del centro de estudios), y poder seguir innovando desde el punto de vista pedagógico; creo que somos una universidad que ha innovado mucho en ese aspecto y no queremos perder ese espacio”, expresa.

Con buena vibra y energía, a sus 76 años, dice que con un poco más de libertad se dedicará a fortalecer proyectos de la Casa Grande, como nuevas maestrías y programas, y se dedicará a escribir. ¿Qué quiere escribir? “Análisis sobre educación superior y hacer cierto testimonio de mi vida profesional, porque siempre he estado en acción y no he tenido tiempo para reflexionar y escribir”.

Cree en el humor como herramienta para educar, por eso se siente orgullosa de que primero la Mónica Herrera y luego la Casa Grande hayan roto esquemas en la forma de educar a nivel superior. “Prefiero cambiar el formalismo por la sustancia”, dice Gilbert, psicopedagoga especializada en educación especial y quien dirigió la Fundación de asistencia psicopedagógica para niños y adolescentes que sufren retraso mental (Fasinarm).

“Para hacer sentir tu autoridad no hay que rodearse de parafernalia, ni vestimentas especiales, ni protocolos, creo en la autoridad que emana del respeto”, manifiesta.

Jovial y con sentido del humor, Marcia indica que también deja el rectorado porque quiere más tiempo para su familia, y se declara una abuela ‘chochísima’ de Alejandra, de 17 años, y Roberto, de 13, hijos de su única hija, Ximena. (I)

Quiero recuperar espacio para dedicarme a cosas creativas dentro de la propia universidad; dejo el rectorado, pero sigo aquí.
Marcia Gilbert, fundadora de la Universidad Casa Grande.

Marcia Gilbert deja rectorado, pero sigue labor en Universidad Casa Grande
Gran Guayaquil
2015-07-11T00:00:04-05:00
Odile de Chiriboga asumirá rectorado de la Universidad Casa Grande, en relevo de Marcia Gilbert.
El Universo