Mientras los rebeldes prorrusos se preparaban ayer para defender Donetsk, su principal bastión en el este de Ucrania, el presidente de Francia, Francois Hollande, y su homólogo estadounidense, Barack Obama, llamaron ayer al mandatario ruso, Vladimir Putin, para que ejerza presión sobre los separatistas prorrusos de Ucrania para que acepten un diálogo con Kiev.












