Los reyes Juan Carlos I y Sofía mantendrán sus títulos tras la abdicación del monarca, que será efectiva el próximo día 19, cuando subirá al trono su hijo de 46 años, con el nombre de Felipe VI.

El anuncio lo hizo ayer la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tras la aprobación de un decreto que regula algunos aspectos del tratamiento de los integrantes de la Familia Real.

Así, Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia mantendrán con carácter honorífico y de forma vitalicia el título de reyes, y recibirán tratamiento de majestad y honores análogos a los establecidos para los príncipes de Asturias, que son los herederos de la Corona.

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El decreto también establece que los reyes tendrán el orden de preferencia inmediatamente posterior a los descendientes del futuro rey Felipe VI.

El decreto fue aprobado por el Consejo de Ministros, aunque el actual monarca ya había adelantado que no quiere adoptar ningún título vinculado con la Corona y, por tanto, no tenía previsto utilizar la denominación honorífica de conde de Barcelona, como su padre.

Según el diario español El País, el gobierno planea darle al rey Juan Carlos un aforo jurídico máximo y único en España ante cualquier denuncia, querella o demanda que se pueda tramitar en su contra cuando deje de ser jefe del Estado y pierda su inviolabilidad.

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Esta protección extraordinario obligará a que cualquier causa –tanto civil como penal– contra él se instruya y, de darse el caso, se enjuicie en el Tribunal Supremo, la máxima autoridad de justicia, según fuentes del Ejecutivo consultadas por el diario.