Ya son 29 años desde que Karol Wojtyla se movilizó por las calles de la Alborada, Sauces, Samanes y Guasmo sur, convirtiéndose en el único papa en llegar a Guayaquil. La imagen que dejó el Santo Padre poco a poco se fue perdiendo en el tiempo, pero ahora se lo evoca por su canonización.











