Seis terrazas con accesos zigzagueantes donde ya funcionan juegos infantiles, un área para bailoterapia y se construirán áreas deportivas, un jardín botánico, entre otros espacios de esparcimiento, generan un nuevo atractivo turístico en Montecristi.

Se trata del Parque Lúdico, una obra ubicada en las faldas del cerro del cantón, cerca del Centro Cívico Ciudad Alfaro, que aún no ha sido inaugurado, pero que en los últimos fines de semana ha recibido un promedio de 1.500 visitantes en las áreas que están habilitadas.

La obra por la cual el Ministerio de Cultura destinó $3’145.000, regeneró un área donde hace 16 años se asentaban unas 90 viviendas que comenzaron a derrumbarse debido a continuos deslizamientos provocados por un manto acuífero en el terreno.

Gil Lucas recuerda cómo sus vecinos en 1998 dejaron sus casas y hoy residen a 2 km del sitio donde ocurrió aquel suceso que los obligó a dejar su pasado. “Fue triste porque perdieron todo y, pese a que recibieron ayuda, el sector ya no fue el mismo. Ojalá que con esta obra las cosas cambien”, señala.

Las mejoras no solo incluyen las seis terrazas, esta obra forma parte de un proyecto integrador que une a esta zona con el centro de la ciudad con la Plaza Cervera (en alusión a la ciudad Cervera de Río Alhama, en España) y culmina en la Plaza Cívica, que también fue remodelada dentro de este proyecto, explicó Juvenal Zambrano, director del departamento de Planeamiento Urbano del Municipio de Montecristi.

“Ahora tenemos un lugar donde los niños y jóvenes puedan distraerse”, expresa Stalin Palacios, visitante.

En tanto, Zambrano considera que se deben definir algunos aspectos técnicos y mejorar otros. “Por ejemplo, una vez recibida la obra debemos administrarla como municipio, según el convenio firmado (con el Ministerio de Cultura) y establecer si se va a cobrar por la utilización de algunas áreas”.

Esos espacios serían el estacionamiento vehicular (para unos 40 vehículos) y la cancha de fútbol con césped sintético que, según el funcionario, se ajustarían con un precio módico cuya recaudación serviría para financiar el mantenimiento de la obra.

Maruja Zambrano llegó al Paseo Lúdico desde Manta. Dice que le gustan las distracciones que ofrece al aire libre. “Aquí uno descansa, ve cómo juegan los nietos, hace ejercicio o sube a la antigua asamblea donde están los restos de Eloy Alfaro”.