Diez días duró la agonía del pequeño J.T.Q., de 2 años, en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del hospital Verdi Cevallos Balda.

El niño ingresó a la casa de salud el pasado 16 de febrero después de que él y su hermana, de 7 años, supuestamente ingirieron por error un queso que había sido contaminado con veneno. La niña murió al instante.

La madre de los menores, E.Q., indicó que había preparado el queso para matar ratas. La mujer fue detenida por la Policía para investigaciones.

Ángel Q., abuelo de los dos menores, señaló que aparentemente los niños tomaron el queso que la progenitora colocó atrás de la cocina.

La tarde del pasado martes, el padre de los infantes y otros familiares lamentaron el deceso del más pequeño, pues ellos guardaban la esperanza de que se recuperara.

Ayer, el cuerpo del niño fue sepultado en medio de la consternación de los vecinos de la ciudadela San Alejo de Portoviejo, donde vivía. La madre de los menores fallecidos aún permanece detenida.