Más de 50 jóvenes forman la orquesta sinfónica cristiana

Cambiaron la violencia por el amor a la música
Cambiaron la violencia por el amor a la música
Hombres y mujeres forman la Orquesta Sinfónica Cristiana del Ecuador, que nació hace ocho años en el Guasmo sur de Guayaquil con jóvenes que ahora dicen que Dios y la música cambió sus vidas. Ronny Zambrano
9 de Febrero, 2014
9 Feb 2014

A medida que llegaban, unos limpiaban sus instrumentos musicales y otros los afinaban. En un reducido espacio, a los jóvenes, entre hombres y mujeres, no les importaba el intenso calor de la tarde con tal de entonar sus guitarras, saxofones, violines, trompetas, clarinetes, trombones, violonchelos y contrabajos.

Los jóvenes son parte de la Orquesta Sinfónica Cristiana del Ecuador, la cual desde hace ocho años inculca a niños o jóvenes que tienen problemas y conflictos en familia, el amor por Dios y por la música.

Uno de ellos dejó el consumo de drogas y los problemas relacionados. Él es Marlon Medina Mora, de 20 años, quien sin temor o vergüenza confiesa que a la edad de 13 ya guardaba en su mochila un arma de fuego.

El joven cuenta que de adolescente observaba cómo sus compañeros se drogaban, hasta que un día decidió consumir. “Yo me portaba mal y cada día veía cómo mi vida se iba cayendo poco a poco. Vendía mi ropa, robé y hacía sufrir mucho a mi mamá”, relata Marlon, quien luego de dos años, inmerso en los problemas y los vicios conoció a José David Mejía, director de la orquesta, quien lo rescató de ese mundo y lo guio a Dios a través de la música.

“Yo quiero al hermano David como si fuera mi padre”, dice Marlon, quien luego de permanecer en la orquesta sinfónica cristiana, por ocho años, ahora enseña a los más jóvenes a tocar la guitarra, el bajo, el piano y el clarinete. Es maestro.

La música cristiana no solo ha cambiado la vida de Marlon, también las de dos jóvenes que se consideraban “rebeldes”.

Joao Montaño Márquez, de 18 años, hace tan solo dos se creía un joven “explosivo” y de mal genio, pero desde que conoció a Dios, dice, su vida dio un cambio radical.

“Dios y la música cambiaron mi vida y mi carácter, ahora soy un manso hombre y escucho y pienso antes de decir algo”, sostiene el joven.

Tras dos años de instrucción en la orquesta en la actualidad, al igual que Marlon, enseña a otros. Es maestro de trompeta. Jean Franco Mosquera es otro joven que asegura que la Orquesta Sinfónica Cristiana de Guayaquil lo cambió. A sus 19 años se considera una persona educada y dedicada a Dios.

Antes de ingresar al grupo, rememora, era violento, indisciplinado, e irresponsable, hasta el punto de no tener una buena relación con sus familiares.

David Mejía reconoce que en un principio la idea no era formar una orquesta, sino rescatar a los niños del Guasmo sur, donde eran usados por los delincuentes adultos. Hace ocho años, recuerda, veía grupos de niños, de entre 8 y 13 años, que guardaban las armas de ladrones adultos, convirtiéndose en cómplices de la delincuencia.

Preocupado, los invitó a cambiar las armas de fuego por instrumentos musicales, y así les inculcó a unos 80 niños el amor a Dios y a la música. Con el tiempo formó la orquesta, que hoy tiene más de 50 jóvenes.

Orquesta
Jóvenes

Llamado
Los jóvenes que deseen tocar algún instrumento pueden acudir al conservatorio, ubicado en la av. Delta del Guasmo sur. No tiene costo.

Para colaborar
Si desea ayudar a la orquesta y a los jóvenes llame al (04) 239-1810 o al 099-420-8664.

Más de 50 jóvenes forman la orquesta sinfónica cristiana
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2015-05-27T09:22:09-05:00
Director del grupo musical dice que la idea nació hace ocho años al ver a niños que delinquían.
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