En el ataque del ejército colombiano al campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Angostura (Sucumbíos), ocurrido en marzo del 2008, se habrían usado bombas inteligentes de fabricación estadounidense, según una investigación del diario 'The Washington Post'.

En la mencionada operación militar murió el líder del grupo insurgente Luis Édgar Devia Silva, alias Raúl Reyes.

La acción habría sido asesorada por la Agencia de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés), la cual tendría un programa encubierto que ayudó al gobierno de Colombia a matar al menos a dos decenas de líderes de las FARC, aseguró el diario.

“Pasada la medianoche del 1 de marzo, tres ‘Dragonfly A-37’ fueron lanzadas desde Colombia seguidos por cinco Super Tucano. El sistema de dirección de estas bombas inteligentes se activó una vez que las naves estuvieron a tres millas de la ubicación de Reyes”, indicó el reportaje, publicado el sábado.

“Tal como se les dispuso, los pilotos colombianos permanecieron en su espacio aéreo. Las bombas aterrizaron, como fueron programadas, arrasando con el campamento y matando a Reyes quien, según los reportes de noticias colombianos, estaba dormido en pijamas”.

El periódico indicó que EE.UU. ha proporcionado a Colombia equipo para sistema de posicionamiento global (GPS), que puede ser usado para transformar municiones normales en “bombas inteligentes” capaces de dar en el blanco con exactitud en objetivos específicos, aunque se encuentren en selvas densas.

El reporte del Post se basó en entrevistas a más de 30 exfuncionarios y actuales funcionarios estadounidenses y colombianos.

La CIA no hizo declaraciones sobre el reporte. Sin entrar en detalles, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo al medio que la CIA ha sido “de ayuda” al brindar a las fuerzas de Colombia mejor entrenamiento y conocimiento.

9 mil millones de dólares ha entregado EE.UU. a Colombia para combatir la guerrilla y el narcotráfico.