En Coca, el Juzgado Segundo de Garantías Penales de Orellana dictó prisión preventiva contra seis indígenas huaoranis procesados por el presunto delito de “genocidio contra los pueblos en aislamiento voluntario”. Ellos fueron capturados el martes en la comuna Yarentaro, en Coca, tras tomar en custodia a una niña taromenane.

A otras nueve personas se las vincula en el caso, luego de que la Fiscalía formulara cargos la tarde de ayer.

Los detenidos, que fueron trasladados al Centro de Rehabilitación Social de Sucumbíos, son sospechosos de haber ingresado en el Parque Nacional Yasuní, en abril pasado, para encontrar y vengar la agresión a dos ancianos por parte de los taromenanes. La acción habría terminado con la muerte de un número indeterminado de indígenas y el plagio de dos menores.

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El fiscal general, Galo Chiriboga, quien estuvo presente en la audiencia, informó que de una de las dos menores en manos huaoranis se logró la custodia tras un operativo con el Grupo de Intervención y Rescate (GIR).

La acción se decidió, anotó, tras conocer que corrían peligro en Yarentaro. Mediante “trabajos de investigación teníamos evidencia de que iban a ser atacadas nuevamente y decidimos hacer un operativo para sacarlas de esa zona”.

Una de las menores fue llevada a una casa de salud, donde es tratada de erupciones en la piel, dijo. “La otra niña también está bajo protección de la Fiscalía como víctima protegida y con la familia de un huaorani, que lamentablemente es un guerrero y debemos resolver esa situación; la niña no puede estar bajo el cuidado de quien ella sabe es el asesino de sus parientes”.

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Mientras, la dirigencia de la Nacionalidad Waorani del Ecuador (NAWE) protestó por la acción de custodia de la niña taromenane por parte de los ministerios del Interior y de Justicia y la Fiscalía General, que se realizó la mañana del martes anterior.

El coordinador de la organización, Pedro Enqueri, durante una rueda de prensa que se efectuó en Pastaza, calificó como “un secuestro” a la acción de las autoridades y a nombre de la organización exigió a las autoridades la devolución de la menor a la comunidad de Yarentaro, de donde fue trasladada hasta Coca, capital de la provincia de Orellana.

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Alicia Cawiya, vicepresidenta de la NAWE, manifestó que a la dirigencia le preocupa la situación de la niña, porque desconoce el hábitat en la ciudad.

A través de los medios locales, Penty Paigua, dirigente huaorani de la comunidad Wameno, llamó a sus compañeros a mantener la calma. “No hagan cosas ni problemas... estén tranquilos”.