El presidente colombiano Juan Manuel Santos mantuvo ayer un encuentro con los indígenas que levantaron el paro en el departamento de Nariño (suroeste del país) para refrendar los acuerdos logrados que permitió el desbloqueo de la vía Panamericana, entre las ciudades de Pasto e Ipiales, aunque se siguen registrando taponamientos en otras áreas.

Fernando Carrillo, ministro del Interior, firmó un acuerdo con delegados de los manifestantes para poner fin a un bloqueo vial que persistía desde el 19 de agosto en la zona de Ipiales (Nariño), a unos 600 kilómetros al suroeste de Bogotá.

Al mismo tiempo, las autoridades de Florencia, capital del también sureño departamento de Caquetá, solicitaron la asistencia oficial porque aquella zona está bloqueada por campesinos desde el lunes pasado.

El paro que realizan campesinos en Colombia llegó ayer al decimocuarto día. Tras el acuerdo con Nariño, ahora son tres los departamentos que persisten en el bloqueo de vías. Caquetá, Putumayo y Boyacá, a donde aviones de la Fuerza Aérea tuvieron que transportar alimentos y medicamentos debido a la escasez. Se evacuó, además, a 250 personas, entre ellas 40 turistas ecuatorianos que no habían podido salir de Nariño.

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departamentos

colombianos siguen con el paro en rechazo a los acuerdos del Tratado de Libre Comercio.