El Supremo argentino cerró ayer la audiencia pública sobre la ley de medios audiovisuales, último paso a su dictamen definitivo sobre la constitucionalidad de la norma, que enfrenta desde hace tres años y medio al gobierno de Cristina Fernández con el grupo Clarín.

La última jornada de la audiencia sirvió para que la Corte escuchara las respuestas de los representantes de ambas partes al cuestionario de más de 50 preguntas planteadas por los miembros del máximo tribunal sobre la ley, aprobada en el Congreso en el 2009, aunque suspendida parcialmente por una demanda de Clarín.

En total fueron 17 cuestiones dirigidas al grupo multimedia argentino, el mayor del país, y 36 al gobierno, que estuvo representado por un grupo de técnicos encabezados por el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, Martín Sabbatella.

En general, ambas partes defendieron la misma postura que hace casi cuatro años, cuando Clarín impugnó ante la Justicia dos de los artículos, el 45 y el 48 de la norma.

Para Clarín, la aplicación completa de la ley afecta a la sustentabilidad económica de las empresas de medios, mientras que el gobierno defiende que protege la diversidad de contenidos y de los prestadores de servicios.

La Corte tiene ahora la última palabra, aunque no se ha especificado el plazo en el que deberá emitir su dictamen.

 

Apuntes: Conflicto legal
Artículo cuestionado

La batalla judicial se centra en el artículo 45 de la Ley de Medios aprobada en el 2009, que fija restricciones a la multiplicidad de licencias audiovisuales en el ámbito nacional y local, lo que ha desatado una batalla épica entre el gobierno y el grupo de medios más poderoso del país.