El movimiento indígena asegura que está listo para “accionar la resistencia” y anuncia una movilización nacional, el 27 de agosto próximo, en rechazo a la política extractivista y la criminalización de las protestas sociales que, según ellos, aplica el Gobierno de Rafael Correa.

Ayer, las dirigencias de la Conaie, Ecuarunari y Pachakutik anunciaron el apoyo incondicional al asambleísta Pepe Acacho, quien fue sentenciado, junto a Pedro Mashiant, a 12 años de prisión por terrorismo.

También rechazaron la extracción minera y la posible explotación de los campos petroleros Ishpingo, Tambococha y Tiputini –en el Parque Nacional Yasuní– que analiza el Gobierno, al no conseguir el apoyo internacional para dejar el hidrocarburo en tierra.

Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Ecuarunari, manifestó que es justamente el modelo extractivista que, según su criterio, está aplicando el Gobierno la raíz de la persecución sistemática en contra de los dirigentes indígenas.

“Cuánta doble moral del régimen que considera a las FARC como beligerantes y a un hermano que apenas hace la defensa del agua hoy es considerado terrorista y pretende mandar a guardar doce años en la cárcel”, señaló el dirigente.

Las tres organizaciones dijeron tener datos de una encuesta en la que más del 70% se opone la explotación del Yasuní-ITT y el 53% rechaza la minería.

Con esas cifras desafiaron al presidente a convocar a una consulta popular para que sea el pueblo el que decida si se deja o no el petróleo bajo tierra.

Fanny Campos, flamante coordinadora de Pachakutik, negó que el movimiento se esté acercando a la línea del Gobierno y anunció que el consejo político del partido establecerá estrategias para defender a los líderes indígenas procesados.