La sala de emergencia del hospital Marco Vinicio Iza, de Nueva Loja (Sucumbíos), se vio saturada la tarde de ayer. Madres comunitarias llegaban con niños en brazos, mientras que otros eran trasladados en ambulancias con síntomas de intoxicación, pues tenían vómitos y diarrea. La situación tomó por sorpresa a los médicos.