Finalmente se conocen algunas características, o competencias técnicas, de un potente misil aire-aire que China ha guardado como secreto. Hablamos del PL-17.
Se trata de un proyectil de alcance ultra largo diseñado para golpear objetivos, cuya velocidad se ha estimado en un mínimo de Mach 4, difunden La Razón y Zona Militar.
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Hay quienes aseguran que puede “rozar” velocidades Mach 6.
Para el primer medio, el PL-17 es considerada “una pieza de artillería que modifica las reglas del juego y pone en jaque la seguridad de las flotas occidentales”.
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El misil se ha mantenido “entre los más misteriosos del mundo” y ha estado notablemente ausente de los principales desfiles militares y otras imágenes de operaciones aéreas chinas, resalta Mr. Top5 Oficial.
Detalla esa publicación que las primeras imágenes del PL-17 surgieron hace exactamente una década, “mostrando imágenes de su prueba en un caza J-16”.
Qué se sabe del misil PL-17 de China
Entre los pocos detalles que ha trascendido, en Zona Militar describen:
Es un misil de aproximadamente seis metros de largo
El PL-17 contaría con un alcance situado en torno a los 400 kilómetros.
“Se espera que se integre en los cazas de quinta generación J-20 y J-35”, publicó @Defence_Index.
Es propulsado “por un motor cohete de doble pulso, incluyendo además pequeñas aletas y una tobera vectorizadora de empuje para orientarlo hacia su objetivo”.
Para el sitio informativo @idrwalerts, de India, “el PL-17 está diseñado para alcanzar objetivos a distancias extremas (estimadas entre 300 y 500 km) que obligarán al misil a depender de objetivos de terceros, desde satélites u otras aeronaves”.
La última semana de enero, medios digitales reseñaron que el gigante de Asia mostró la primera imagen del potente misil.
Ingeniería china
Mientras que La Razón destaca cómo la ingeniería china “ha dotado al PL-17 de una electrónica puntera para garantizar que el impacto sea prácticamente infalible”.
Explica que “el sistema incorpora un buscador de radar de barrido electrónico activo de última generación, el cual destaca por ser extremadamente resistente a las interferencias electrónicas que el enemigo pudiera desplegar en un entorno de batalla moderno y saturado”.
La misión principal y más peligrosa del misil, dice La Razón, “consiste en neutralizar activos de alto valor logístico, como los aviones cisterna o los sistemas de alerta temprana AWACS”.
Si sus velocidades “rozan el Mach 6 esto lo convierte en “una amenaza letal y difícilmente interceptable por los sistemas actuales”. (I)