Problemáticas y de cuidado. Así son vistas, por los expertos, las hormigas sudamericanas. Sí, esas pequeñitas que seguramente has detallado alguna vez. Sin embargo, la ciencia advierte: No te dejes engañar por su tamaño.
La hormiga sudamericana es considerada una de las especies exóticas invasoras más problemáticas del mundo, afirma la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), de México.
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En el plano científico la conocen como: Linepithema humile.
Sobre el insecto sostienen: “Su rápida dispersión a través de plantas, tierra y mercancías le permite formar grandes colonias que desplazan a especies nativas, alteran el equilibrio de los ecosistemas y afectan actividades clave como la polinización, al atacar colmenas de abejas”.
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La hormiga argentina o sudamericana
Al sur del continente, en Argentina a la Linepithema humile la llaman la hormiga argentina y señalan, desde la Universidad Nacional de Quilmes, que es nativa de las planicies de inundación de los ríos Paraná y Paraguay.
La tachan de omnívora, es decir, que se alimenta de toda clase de sustancias orgánicas.
Además, “es famosa como especie invasora en Estados Unidos, Europa, Nueva Zelanda, Australia y Corea”.
¿Cómo son las hormigas sudamericanas o argentinas?
En el Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo) se refieren a estas hormigas como “obreras” y dicen que miden de 2 a 2,6 mm. de largo, de cuerpo delgado.
La cabeza es castaño rojizo oscuro al igual que el tórax y el abdomen, pero este último un poco más claro y con microprotuberancias grises, antenas con 12 segmentos.
De la hembra fértil o reina mide hasta 6 mm. Los machos son de color oscuro, alados con cabeza muy pequeña, las patas, antenas y mandíbulas son de color amarillo pálidas.
Cuidado en el ecosistema y atención alérgicos
Desde la Conabio indican que el impacto de esta hormiga sudamericana va más allá del tema ecológico, aunque reconocen que también “produce daños en las hojas”.
Su rápida dispersión “a través de plantas, tierra y mercancías le permite formar grandes colonias que desplazan a especies nativas, alteran el equilibrio de los ecosistemas y afectan actividades clave como la polinización, al atacar colmenas de abejas”, añade.
La invasión de esta especie en lugares exóticos produce drásticos efectos negativos sobre la biodiversidad de las hormigas; esto último genera un efecto en cascada en los niveles tróficos superiores amenazando el equilibrio ecosistémico, analiza la Universidad Nacional de Quilmes.
Estas hormigas presentan una gran capacidad para modificar sus zonas de anidación, aprovechando cualquier grieta o hendidura para establecerse, expresa Sinavimo.
También es muy elevada su capacidad para modificar rutas de actividad, lo que puede dificultar su control a corto plazo.
El número de colonias en una determinada área puede ser numeroso formando supercolonias con un gran número de “obreras”.
Sobre la salud de las personas
Las picaduras de la hormiga sudamericana -advierte el Conabio- pueden causar dolor intenso y, en algunas personas, reacciones alérgicas graves, lo que la convierte también en un riesgo para la salud.
Llaman a la prevención y recalcan: evitar el traslado de suelo, plantas o materiales infestados ayuda a frenar su expansión y a proteger la biodiversidad. (I)