Increíble: un complejo de 2,8 millones de metros cuadrados abarca la residencia privada más grande del mundo. En realidad, es un palacio y está en la India. Viven en ella el maharajá Samarjitsinh Gaekwad, su esposa Radhikaraje y sus dos hijas.

La superficie del Palacio Lakshmi Vilas es 36 veces mayor que la del Palacio de Buckingham, donde en Londres residen el rey Carlos III y la reina Camila, apuntan en AD Middle East.

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¿Quiénes vivieron en el palacio de Buckingham antes de la reina Isabel II?

Señalan en La Nación que “entre los espacios más emblemáticos se encuentra el salón Haathi, decorado en azul y oro”.

No podrías haber imaginado esto: ese salón fue “específicamente diseñado para que el rey descendiera de su elefante y accediera directamente al interior del recinto”.

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¿Qué tan grande es este palacio?

“A pesar de su impresionante tamaño, sigue funcionando como un hogar familiar”, destaca la publicación.

Detallan en La Nación que el palacio del maharajá, donde vive la familia de 4 integrantes, cuenta con ¡170 habitaciones!

Tiene, además, un campo de golf, jardines monumentales y un antiguo pozo escalonado de la época mogol.

Los jardines fueron diseñados por el paisajista británico William Goldring, informa Infobae.

La flora india, de acuerdo con La Nación, inspiró a artesanos locales y europeos a crear las esculturas de piedra, los paneles de mosaico dorado y las tallas que decoran la entrada del palacio.

El Palacio Lukshmi Vilas, en la ciudad de Vadodara, del estado de Gujarat, fue encargado en 1878 por el maharajá Sayajirao Gaekwad III y finalizado en 1890, indican en AD Middle East.

La familia Gaekwad gobernó la región de Vadodara hasta la independencia de la India, reseña Infobae.

“Nuestro hogar”

En los últimos años, “Lakshmi Vilas se ha vuelto más accesible al público, albergando festivales de danza, exposiciones de coches clásicos y eventos culturales”.

La increíble historia de cómo se robaron de un palacio británico un inodoro de oro que valía más de US$6 millones

Resaltan que el Salón Durbar, “con mosaicos venecianos, vidrieras belgas y detalles de artesanía india”, constituye uno de sus mayores atractivos.

Pese a la opulencia y la fama, Radhikaraje Gaekwad dice a Architectural Digest: “Es fácil dejarse cautivar por la grandeza. Pero este es nuestro hogar”. (I)

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