Un puñado de personas le da vida a una pintoresca aldea en Portugal. El lugar tiene historia y sus vecinos lo saben. Eso ayudó a rescatarlo del olvido.
Esta es la única aldea de la red que no está construida en esquisto, sino en cuarcita, y cuenta con el sello de Destino Turístico Starlight.
Publicidad
Se trata de Casal de São Simão, poblado perteneciente al municipio de Figueiró dos Vinhos, del que afirman “ya existía en el Medievo (Edad Media)”, reseña National Geographic.
La aldea quedó solitaria, tras el éxodo rural.
Publicidad
Pero, el terruño llama. “António Quinta fue el primero en volver a sus ruinas para recuperar una casa y crear un refugio”.
Quinta pudo convencer a un grupo de amigos. Estos regresaron y constituyeron la Associação Refúgios de Pedra para promover y preservar la aldea, su entorno y sus tradiciones.
La aldea, de una sola calle, se encuentra “elevada en un paisaje dominado por las sierras circundantes, se extiende a lo largo de una loma para terminar donde las pendientes hacen imposible continuar el trazado urbano”, describen en ‘National’.
Casal de São Simão es un pequeño pueblo de una sola calle. El pueblo está ubicado en Figueiró dos Vinhos, en las laderas montañosas de Serra da Lousã.
Portugal Explora
El enclave cuenta con el sello de Destino Turístico Starlight, que reconoce la calidad de su cielo nocturno, detalla Infobae.
La aldea de cuarcita
Sus casas no pasan de una veintena, todas alineadas, con tejas en el techo. Señalan que son de puertas bajas y cuentan con escaleras exteriores de piedra.
Si detallas las viviendas notarás la tonalidad clara y dorada. Explica National Geographic que “este caserío de cuarcita está construido en esta piedra por su riqueza en los escarpes que la rodean”.
La cuarcita, de acuerdo con The Stone Collection, es una roca metamórfica que se forma cuando la arenisca se somete a calor y presión intensos en las profundidades de la Tierra.
Esta transformación natural fusiona los granos individuales de cuarzo (que no debe confundirse con el cuarzo sintético) en una piedra densa y cristalina, creando un material llamativo y resistente.
Qué ver en la aldea
En este encantador lugar de Portugal está una ermita del siglo XV y un desfiladero de aguas cristalinas que un gran pintor llegó a utilizar para evocar el río Jordán en una escena bíblica, señala Infobae.
La Ermida de São Simão está dedicada a san Simón y a san Judas Tadeo. Es considerado “el templo religioso más antiguo del municipio de Figueiró dos Vinhos”.
Destacan que cerca de la ermita comienza un pasadizo de madera de unos 300 metros que conduce a un mirador con vistas al desfiladero.
Para llegar a la pequeña aldea recuerde que está en el municipio de Figueiró dos Vinhos, a unos 40 km de Coimbra, en el extremo suroeste de la Serra da Lousã, en el centro de Portugal.
En el municipio no dejes de visitar las Fragas de São Simão, “una de las maravillas de la Serra da Lousã”.
Hablan en redes
Alfonso Francisco: He estado en este lugar, es genial.
Cecilia Tinoco: Hermoso y único pueblo en Portugal.
Rosane Pacheco: Es un lugar maravilloso.
En esta nota, compartimos publicaciones en redes de la aldea. ¿Te parece encantadora también? (I)