La vida de Roya Karimi transcurre hoy entre aplausos y premios. Es campeona de fisicoculturismo. Hace tan solo 14 años, su día a día no era así. Debió huir de su país, Afganistán, donde fue víctima de un matrimonio infantil. Al escapar de su suelo natal lo hizo con su madre y su hijo, de un año. Una nueva Roya nacía, una triunfadora estaba en formación.