Por no soportar un día más de aburrimiento, de permanecer otras 24 horas en cama, un hombre de 75 años volvió a buscar trabajo. Hacía tan solo cuatro meses que había decidido jubilarse.
Ese hombre es José, de Galicia, España, y estuvo durante años como camarero en una cafetería, reseña Noticias Trabajo, de huffingtonpost.es.
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La pausa laboral fue un peso, más que un descanso, más que aprender a lidiar con otro ritmo de vida en la vejez.
“Estuve solo cuatro meses jubilado y me sentía deprimido y aburrido”, manifestó a Informativos de Cuatro.
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Activo de nuevo
José, explica el medio, harto de la vida de jubilado, decidió renunciar a la pensión de jubilación y seguir trabajando como autónomo, indican en Sports.
Este camarero trabajó más de la mitad de su vida y va por más.
“Voy a seguir hasta que me caiga sentado y ya no me pueda levantar”, declaró al medio español.
José decidió ponerle fin a sus días de “deprimido y aburrido”.
Cuatro meses después de aceptar la jubilación… regresó al trabajo, “dándose de alta de nuevo en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos”.
En Noticias Trabajo destacan que “solo algún problema de salud lo obligaría a abandonar de nuevo su pasión”.
José volvió a lo que a él lo mantiene activo, vivo… apostó por sus jornadas en la cafetería y en un bar de Pontevedra, Galicia, es, a su manera, feliz. Se siente útil sirviendo cafés y desayunos.
Depresión y jubilación
La depresión de la jubilación afecta hasta al 40% de los jubilados debido a la pérdida de rutina, propósito y conexiones sociales, explican en Reach Link.
Informan que entre los signos más comunes se incluyen la tristeza persistente, la pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, cambios en los patrones de sueño y sentirse desconectado de su sentido de la vida.
Se vale buscar ayuda. Con las estrategias adecuadas, dicen desde Reach Link, “la jubilación puede convertirse en un capítulo satisfactorio marcado por el crecimiento, la conexión y la alegría en lugar de la depresión”. (I)