Por no soportar un día más de aburrimiento, de permanecer otras 24 horas en cama, un hombre de 75 años volvió a buscar trabajo. Hacía tan solo cuatro meses que había decidido jubilarse.
Publicidad


Este camarero trabajó más de la mitad de su vida y va por más. “Voy a seguir hasta que me caiga sentado y ya no me pueda levantar”, dice a sus 75 años.
Publicidad