Unas cejas bien arregladas pueden ayudarnos a rejuvenecer el aspecto de nuestro rostro. Este efecto, puede lograrse a través del maquillaje o del cuidado profesional. En términos generales, unas cejas pobladas y con un acabado natural generan el aspecto de una mirada más joven. Precisamente el problema de muchas mujeres maduras es la falta de densidad en las cejas.

Esto suele ser consecuencia de años de depilación y en gran parte de los tratamientos usados en los años 90, cuando la moda era llevar cejas extremadas finas y en algunos casos, tatuadas o decoloradas.

¿Cómo cuidar las cejas?

Esto no significa que debamos dejar las cejas desaliñadas, si tu deseo es lucir unas cejas marcadas, lo más conveniente es retocar los bordes para eliminar los pelillos rebeldes, intentando no alterar el grosor y la forma natural.

El diseño de cejas es tendencia, y ha ayudado a muchas personas a cuidar de esta zona específica de su cuerpo, permitiendoles tener una mirada más llamativa. Lo ideal, según recomienda la sección de belleza en el portal Sevilla.abc, lo recomendable es dejar las cejas en manos de los profesionales y encargarnos únicamente del mantenimiento entre sesiones, controlando los vellos indeseados.

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Trucos de cejas para rejuvenecer el rostro

El portal web Bulevar sur, recoge cinco consejos para aprovechar el potencial de las cejas.

1. Respetar la forma natural: Las cejas redondeadas suponen un diseño totalmente anticuado que tiende a proporcionar un aspecto poco natural además de sumar años a nuestro rostro (especialmente si son muy delgadas).

Otro error es dejar una ceja demasiado arqueada, sobre todo si va contra el diseño natural, es un error común observar diseños de cejas con arcos muy pronunciados, que lo único que consiguen es dejar un aspecto antinatural en el rostro.

Lo más favorecedor para los rostros maduros es tratar de respetar la forma natural de las cejas, tendiendo a las formas más planas y relajadas que no generen un gran contraste con los signos de la edad que van a apareciendo en torno a los ojos (párpados caídos, mirada lánguida, etc.)

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2. No excederse en el grosor: Una ceja gruesa puede potenciar la mirada, pero el problema de la mayoría de pieles maduras son las secuelas que deja la depilación continua en esta zona. Pero esto le compete también a las personas jóvenes, que deben tener en cuenta que si las depilamos muy finas durante años, podemos acabar perdiendo el grosor original de manera irreversible.

Por eso es recomendable respetar siempre el grosor natural de la ceja. Así, en el futuro, la pérdida de densidad del cabello y la depilación no darán lugar a calvas que hagan ver nuestras cejas poco pobladas o desnudas.

3. Tener en cuenta el tono de la piel y el cabello: Al momento de maquillar o teñir las cejas, deben evitarse los tonos muy oscuros, ya que tenderán a endurecer los rasgos, sumando años a nuestro aspecto y dándole a la piel un tono más opaco. Como norma general, las cejas han de ser siempre unos tonos más claras que el cabello natural. Por eso los lápices y sombras de cejas marrones son más frecuentes.

4. No deshacerse de las canas: si detectamos la presencia de alguna cana, lo ideal es no tocarla y disimularla con maquillaje. Al fin y al cabo, es un vello más que contribuirá a aportar densidad. Pero si ya abundan en nuestras cejas podemos recurrir a un tintado específico (profesional o casero) para restar edad a la mirada.

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5. Evitar cera y cremas depilatorias: Estos métodos pese a que lentifican el crecimiento del vello, dan una depilación menos precisa, además, la tracción agresiva genera el esteramiento de la piel, factor que debería evitarse para no crear arrugas. Las pinzas o la depilación con hilo, estarían más recomendadas, ya que dan más precisión y nos permiten no tocar de más en esta sensible zona.

Apoyarse con maquillaje

Si el vello ya no crece en esa zona y por ende, la depilación no puede ayudarnos a dar la forma deseada, podemos recurrir al maquillaje.

Aquí, al igual que en la depilación, el primer paso será definir la forma esperada, lo ideal es intentar seguir el trazo desdibujado de lo que era el vello.

Una forma fácil de crear una ceja armoniosa, es siguiendo tres parámetros, que mediremos con un lápiz o el mango de un pincel.

  • El inicio de la ceja: haciendo coincidir el lápiz con la aleta de la nariz en una línea vertical.
  • El punto más alto: uniendo con el lápiz en una diagonal la aleta de la nariz, el iris y la ceja.
  • El final de la ceja: uniendo con el lápiz en una diagonal la aleta de la nariz, el lagrimal externo del ojo y la ceja.

A partir de estas tres medidas, es importante eliminar pelillos superfluos en caso de que los haya y completar la forma con ayuda de productos de maquillaje de cejas como los lápices o las sombras. (I)