Las vidas y las experiencias de los niños se están moldeando en el mundo digital. Más de 200 000 niños inician sesión en línea todos los días y 800 millones están usando activamente las redes sociales, absorbiendo información, haciendo amistades y conexiones en plataformas no diseñadas pensando en la seguridad de ellos.

Uno de cada tres usuarios de internet en el mundo es un niño, dice la organización End Violence Against Children, proveedora de estos datos, y estima que en cualquier momento, 750 000 individuos están esperando conectarse con los niños con propósitos sexuales.

Entidades como la Oficina Europea de Policía (Europol) detectan material de abuso sexual a niños, niñas y adolescentes (fotos y videos) cuando las personas antes mencionadas los comparten en línea. Al momento, Europol cuenta en su repositorio con 46 millones de piezas de este tipo.

Detectar y denunciar estos contenidos ayuda a rescatar a niños que están siendo abusados y evitarles mayor trauma. Inhope, la red global de líneas de auxilio contra el material de abuso sexual a niños, asegura que el 91 % de los pequeños afectados hasta 2018 tenía menos de 13 años.

No se trata de un problema distante. Paola Andrade, directora de la organización Ecuador Dice No Más, explica que la cuarentena ha aumentado el tiempo que los niños pasan en internet, y que en Ecuador hay redes de tráfico, explotación sexual y trata de niños, niñas y adolescentes. Los delincuentes crean perfiles falsos y manipulan a los menores a conversaciones privadas por chat o videollamada.

Andrade presenta a padres, cuidadores y educadores un conjunto de medidas para preservar la privacidad e integridad de los niños, mediante la campaña #SegurosEnLínea.

  • Acompañe y supervise el uso del internet de sus hijos y alumnos. Aprenda a manejar las nuevas tecnologías para prevenir los peligros a los que se enfrentan.
  • Explíqueles, con ayuda de los videos educativos de #SegurosEnLínea, cómo ocurre una situación de abuso sexual en internet, sus consecuencias y cómo pueden protegerse.
  • Coloque sus computadoras donde todos puedan ver la pantalla siempre.
  • Establezca horarios seguros en los que los niños puedan ser supervisados. Evite que se conecten después de las 22:00 o serán un imán para los depredadores sexuales.
  • Instale softwares que puedan filtrar material inapropiado, limiten su uso y supervisen su actividad.
  • Revise la configuración de seguridad y GPS de sus redes sociales y enséñeles a los niños a no dar datos de geolocalización con fotos, imágenes o videos.
  • Adviértales que no deben aceptar solicitudes de amistad de desconocidos. Los amigos en línea no son lo mismo que los amigos que han conocido cara a cara y que nunca deben ir a un encuentro a solas con ellos, pues no por ser virtual es menos peligroso.
  • Enséñeles a pensar dos veces antes de mandar una foto o video comprometedor y a no hacer en internet algo peligroso que no harían en persona.
  • Dígales que pueden contarle si se sienten incómodos por cualquier cosa que ocurra en internet, y que reconoce que puede ser difícil para ellos hablar de esto. Si le confiesan que han sido víctimas de abuso en línea, mantenga la calma, busque ayuda psicológica y denuncie. No ceda al chantaje del acosador.
  • Si es docente, oriente a sus alumnos sobre cómo mantenerse seguros en línea.
  • No instale una cámara web en las computadoras de sus hijos y si la tienen, restrinja su uso con claves de seguridad.
  • Dígales que no abran correos electrónicos de personas que no conocen. Estos pueden instalar virus y exponerlos a más peligros.
  • Enséñeles a no dar información personal sobre ellos, familiares o amigos y jamás compartir la dirección de la casa, la placa del carro, tarjetas de crédito.
  • Inscríbase vía email en los talleres especializados de ciberseguridad (info@ecuadordicenomas.com), para recibir herramientas educativas y técnicas. (F) (D. V.)