Un estudio realizado por las universidades estadounidenses de Indiana y Wisconsin descubrieron que los niños que tienen interés fijo en algún objeto suelen ser más inteligentes que el resto; esto se da porque los niños ponen más atención y desarrollan habilidades para poder entender esa fijación; además suelen procesar información más rápido.

Muchos padres afirman que sus hijos tienen un interés ante cualquier objeto relacionado con los dinosaurios, esto es considerado por la psicología como "intereses intensos". Según el estudio realizado solo un tercio de todos los niños entre 2 a 6 años del mundo desarrollan este tipo de gusto y en ciertos casos puede desaparecer o seguir adelante el resto de la vida.

Los niños con este tipo de gustos tienden a desarrollar el área lingüística. Llos expertos señalan que la forma en cómo los niños estudian a los dinosaurios les ayuda a desarrollar estrategias para enfrentar diversas situaciones durante su crecimiento. Además se sabe que los niños con este gusto pueden dominar hasta 25 tipos de especies de dinosaurios, es decir, conocen el nombre completo, periodos y clasificación de los mismos.

Un caso específico es el del paleontólogo Kenneth Lacovara, que desde que era un niño tenía un gran interés por los dinosaurios que nunca desapareció. En 2005 descubrió un dinosaurio herbívoro gigante en el sur de la Patagonia. Le puso el nombre de Dreadnoughtus. El fósil tenía más de dos pisos de alto y un peso mayor al de un Boeing 737. En la actualidad, Lacovara dirige el Parque de Fósiles Jean y Ric Edelman de la Universidad de Rowan en Estados Unidos.

Los expertos comentan que si un hijo desarrolla un interés hacia los dinosaurios, lo mejor que se puede hacer es fomentarlo, conseguir libros sobre ellos, películas, juguetes, acudir a exposiciones o realizar un paseo a algún museo que contenga historia sobre dinosaurios. (I)