Me haré una limpia para atraer el amor”, “hazte una limpia para que te quites la salazón”, “tienes mal de ojo, mejor es que te hagas una limpia”. Estas son algunas de las típicas frases que se escuchan entre la ciudadanía sobre las denominadas 'limpias', prácticas enmarcadas dentro de la medicina tradicional andina y conocidas por una gran parte de la población.

La terapeuta ecuatoriana Sandra León, creadora del método de neuroconsciencias, dice que la medicina tradicional andina es mucho más de lo que se cree, no solo son actividades folclóricas, prácticas negras o algún tipo de ritual desordenado e inconsciente. “Las limpias sirven para armonizar los espacios de experiencia de cada órgano, de cada persona o cualquier cosa”, asegura la especialista.

Indica que parte de nuestra historia y cultura es la medicina tradicional andina y dentro de ella están las limpias, como un principio de inicio para cualquier tipo de tratamiento para que este sea efectivo. “Cuando hablamos de armonizar, nos referimos a equilibrar los tres mundos de un ser, tal cual como sucede en el universo y toda experiencia”, explica.

Sobre los productos que se utilizan para realizar las limpias, la terapeuta detalla que cuando realizó una pasantía de sus estudios de medicina andina, observó muchos instrumentos en las diferentes zonas del país, así como también en otros; aunque también asistió a limpias que realizaron personas en Quito que -según dijo- no tienen nada que ver con la cosmovisión andina, sino más bien con prácticas esotéricas.

“Cuando no definimos bien lo que es MTA (medicina tradicional andina) nos confundimos. Cada quien es libre de ejercer lo que cree que sirve y de recibir un servicio de lo que también cree que sirve. Me voy a referir a mi práctica únicamente, que es lo que considero que es lo que más me conecta con la Pachamama (Madre Tierra)”, puntualiza.

León utiliza el romero, la ruda y la salvia real. “Tengo afinidad con estas tres plantitas y un amor que me permite una buena comunicación con ellas para poder realizar el intercambio de partículas que se experimentan en el participante para hacer el cambio de información con su intención”. También usa plantas dulces para realizar el matrimonio del participante con la armonización y la abundancia como un estado de consciencia; afirma que no usa alcohol para no bloquear el aroma que penetra de forma natural en el cuerpo y la ropa.

Considera que no se puede utilizar sustancias químicas en una limpia ni en un tratamiento. “He visto a ciertos yachacks (sabios, conocedores) usar hasta desinfectantes en un atomizador para sustituir el soplo de las líquidos que utilizan algunos limpiadores (maceración de ruda, otras plantas, tabaco y, a veces, colonia o alcohol); en la Amazonía utilizan puntas y plantitas o flores de la zona como el caballero, que deja un aroma natural. En mi caso utilizo directamente plantas dulces, recién cosechadas, con el respectivo permiso y agradecimiento”.

Esta práctica nace de una combinación de conocimientos ancestrales y de la conquista. “No podemos decir que solo es nuestra, porque con la conquista llegó el uso de la vela y el huevo, lo que es muy nuestro es el uso del cuy y las plantas, el uso del fuego, el agua, la tierra, es decir, los cuatro elementos”, indica León, quien agrega que pueden ejercerla quienes tengan el conocimiento y quien haya estudiado. Muchos practicantes lo tienen por herencia de abuelos o padres; otros, en cambio, los han descubierto en el camino.

Taller

La terapeuta ecuatoriana dictará el taller 'La verdad de las limpias, su efectividad y cómo funcionan' el próximo sábado 7 de septiembre, desde las 10:00 hasta las 16:00. Para mayor información puede comunicarse al número 099-951-0338. (I)