Uno de los hábitos de hacer trabajo en equipo involucra también que cada uno de los miembros que integran una familia aprendan a ahorrar, por lo que es vital inculcar esto desde niños a las personas para que se alcancen metas que beneficien al grupo. 

Francisco Bonilla, coordinador de Puntos de Servicio de Banco ProCredit, brinda algunas recomendaciones para manejar correctamente las finanzas del hogar y para que el ahorro se convierta en una de las principales herramientas que permita la construcción del patrimonio familiar a largo plazo. 

Disciplina y constancia

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Son dos valores que deben estar presentes en la cultura del ahorro, y asimismo, debe entenderse que es para un beneficio no cercano que permitirá mejorar la calidad de vida de toda la familia. 

Dice que “ahorrar no es solamente acumular excedentes monetarios, sino también actividades tales como reciclar y reutilizar que también sirven para que los miembros de la familia vayan tomando conciencia sobre la importancia de optimizar recursos y con ello gastos, que al final de la jornada se verán reflejados en el ahorro para el cumplimiento de objetivos conjuntos”. 

Todos los miembros de la familia deben participar del ahorro. Comenta que la mejor manera para iniciarse en el ahorro es involucrar a los más pequeños del hogar e incentivarlos a través de actividades como la apertura de una cuenta en una entidad financiera o a su vez crear una alcancía en el hogar. Esto permitirá que los niños ahorren y se sientan motivados por ver crecer ese capital junto a sus padres. 

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Enseñanza 

Bonilla explica que es necesario que los padres de familia enseñen a sus hijos la importancia del ahorro y los beneficios que se pueden obtener a través de este. Esto lo pueden hacer por medio de actividades que involucren directamente al menor, como por ejemplo guardar dinero para su próximo viaje o para la compra del juguete de sus sueños, hasta objetivos más grandes como sus estudios del futuro. 

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Es vital enseñar a los más pequeños de dónde viene el dinero y el esfuerzo asociado al mismo, involucrándolos de vez en cuando en tareas del hogar. 

Hay que establecerles a los hijos la diferencia entre los gastos necesarios y los superfluos para que sea más fácil ahorrar para el patrimonio familiar.

Situaciones emergentes

El especialista señala que el ahorro debe ser destinado para lo pensado en un inicio, pero si no es así, puede asignarse a situaciones emergentes, como el pago de deudas, siempre y cuando estas estén generando inestabilidad en la familia o a la compra de un bien que genere mayor valor a lo largo del tiempo e incremente el patrimonio familiar. 

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Debe destinarse un presupuesto mensual al ahorro y si se tienen ingresos extras, como utilidades y décimos pueden también ir a esta caja común que pudiera solventar cualquier tipo de eventualidad a mediano y largo plazo. (M. W.)