Según el antiguo calendario romano el idus correspondía al día quince de los meses de marzo, mayo, junio y agosto. Se suponía que eran días de buenos augurios. En el caso del mes de marzo, siendo dicho mes el consagrado al dios Marte, el idus tenía una significación especial por algunas celebraciones religiosas. Pero a raíz del año 44 a. C., el idus de marzo trajo una connotación diferente. Fue el día en que Julio César fue asesinado, víctima de la que es probablemente la conspiración más célebre de la historia. Hecho fatal que marcó el comienzo del final de la república romana.

Fue probablemente gracias a Shakespeare que la conspiración y asesinato de César alcanzó una fama casi universal".

Hubo al parecer algunos presagios –difíciles de confirmar– sobre su trágico final y que César ignoró. El sueño de su esposa Calpurnia a la noche anterior que lo vio degollado, y que le rogó infructuosamente que no vaya al Senado ese día. Además, según Plutarco, un adivino ya le había advertido: “César, cuídate de los idus de marzo”, y que camino al Senado –donde lo esperaban los conspiradores– se lo volvió a encontrar. César con mucho humor le habría dicho: “Ves que los idus de marzo ya han llegado...”, a lo que el adivino le respondió compasivamente: “Sí, pero aún no han acabado”. Y Seutonio, por su parte, habla inclusive de varios caballos que comenzaron a llorar cuando César ordenó cruzar el Rubicón.

Fue probablemente gracias a Shakespeare que la conspiración y asesinato de César alcanzó una fama casi universal. Mucho de lo que se comenta sobre los roles jugados por los principales actores –Bruto, Marco Antonio, Casio, Lépido, entre otros– viene de su potente obra La tragedia de Julio César. En ella Shakespeare revive el drama vivido por César y las posiciones que los conspiradores fueron adoptando en el contexto de las prácticas retóricas que se inculcaban en la Inglaterra de Isabel, y probablemente en el resto de Europa. Para quien desee indagar sobre este fascinante tema les recomiendo –aparte de leer la citada tragedia– el libro de Gary Wills Rome and rethoric: Shakespeare’s Julius Cesar, del que lamentablemente no hay una traducción al español.

Y a quienes les interese conocer más sobre el asesinato de César, y del que sí hay una versión en español, les sugiero leer el libro escrito por Barry Strauss: La muerte de César. El asesinato más famoso de la historia (Ediciones Palabra, Madrid, 2016, 380 páginas. Traducción de Diego Pereda). El libro es un profundo análisis sobre la trama de la conspiración que –es la tesis del autor– se había venido fraguando desde mucho tiempo atrás. Escrito con un estilo ameno pero con gran rigor histórico, Strauss ha producido una obra que seguramente va a absorber al lector por su intensidad. El autor es profesor de Clásicos de la Universidad de Cornell.

El libro puede ser ordenado a la casa editorial. (O)