A partir de las 18:00, salir a caminar, pasear mascotas o permanecer en ciertos parques se vuelve complicado en algunos barrios del norte y sur de Guayaquil. Así lo relatan residentes que conviven a diario con la presencia masiva de mosquitos, especialmente después de las lluvias, cuando el agua se acumula en calles, esquinas y áreas verdes.