La llegada del invierno suele marcar un punto de inflexión para los talleres mecánicos. Las lluvias traen consigo un escenario de calles anegadas, aparición de baches y una mayor exigencia para los vehículos, lo que deriva en averías y mantenimientos urgentes.
En estos días, los mecánicos refuerzan sus recomendaciones para conducir con seguridad, aunque el movimiento en los talleres todavía no alcanza los niveles esperados.
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En la avenida Narcisa de Jesús, uno de los principales ejes viales del norte de Guayaquil, varios propietarios y trabajadores de talleres coinciden en que las lluvias apenas empiezan a sentirse y que, por ahora, el negocio se mantiene regular.
Aun así, el panorama podría cambiar en las próximas semanas por las novedades que comiencen a presentar los automotores con las primeras lluvias que registra la urbe.
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La perspectiva de los mecánicos ante el invierno
Con la aparición de lluvias apenas en esta semana, Isirut Bello, quien atiende un taller mecánico en esta zona, en un horario de 08:00 a 18:00, explicó que, en lo que va de mes, el nivel de vehículos que ingresan ha disminuido en comparación con diciembre. En su taller laboran cinco personas.
Pese a la baja afluencia, Isirut señaló que, cuando los clientes llegan, los trabajos más solicitados en época de lluvia están relacionados con la seguridad vial. La revisión de frenos encabeza la lista, seguida por el cambio de aceite.
“En invierno los carros se deslizan más, las pastillas de freno se desgastan y eso genera riesgos. Por eso la gente viene a revisar frenos”, explicó él.
En diciembre, a pesar de que ya se hablaba de invierno, el movimiento fue positivo, pero enero empezó con una caída marcada. Para él, los dos primeros meses del año suelen ser difíciles y no espera una mejora significativa hasta más adelante.
En cambio, José Velásquez, dueño de un local de mecánica ubicado también en la autopista Narcisa de Jesús, aseguró que, históricamente, el invierno trae una cantidad considerable de vehículos averiados, en especial, por daños provocados por las lluvias.
“Muchos clientes llegan a revisar las luces y, sobre todo, los amortiguadores. Cuando las calles se llenan de agua es difícil ver los baches y ahí es cuando los carros sufren”, indicó.
Recomendaciones esenciales para conducir bajo la lluvia
Velásquez formuló varias recomendaciones a los conductores para esta época, cuando son frecuentes la calzada mojada y la menor visibilidad durante las lluvias. Por ello, aconsejó como principal medida manejar con precaución, ya que la presencia de agua en la calzada aumenta el riesgo de siniestros. También insistió en la revisión del estado de las llantas, pues cuando están muy desgastadas tienden a patinar. “Ahí es cuando se generan muchos accidentes”, advirtió.
A esto se suma la importancia de verificar que todas las luces funcionen correctamente y que el aire acondicionado esté en buen estado, pues el empañamiento de vidrios y parabrisas reduce considerablemente la visibilidad al conducir bajo la lluvia.
En su taller realizan reparaciones de todo tipo: desde sistemas de iluminación hasta trabajos relacionados con el motor. Sin embargo, reconoce que el movimiento todavía no despega. “Recién están empezando las lluvias y no hay muchos vehículos, pero esperamos que vaya creciendo con el paso de los días”, señaló.
Fernando Suárez, propietario del Taller Suárez, comentó que algunos vehículos que no pudieron recibir mantenimiento en diciembre están llegando ahora. Algunos por daños directos por el invierno y la mayoría por retrasos económicos. “En diciembre hubo algo de trabajo, gracias a Dios, pero ahorita está bastante flojo. No es tanto por la lluvia, porque recién está comenzando”, explicó.
Según él, el verdadero impacto del invierno suele sentirse en febrero, cuando las precipitaciones son más constantes.
Suárez destacó que su taller es especializado y multimarca y que, aunque la lluvia todavía no ha generado una “avalancha” de reparaciones, confía en que el movimiento aumente conforme avance la temporada.
José Soriano, propietario de un taller de mecánica multimarca en el mismo sector, coincidió en que el repunte recién empieza a notarse. “Con la lluvia se mejoró un poco, pero recién comenzó. Hay que ver cómo se desarrolla en estos días”, afirmó.
En su local, los servicios más solicitados durante el invierno suelen ser los relacionados con frenos y la parte eléctrica, áreas especialmente vulnerables a la humedad.
Por ahora, el común denominador entre los mecánicos es la cautela. Todos insisten en la prevención como la mejor herramienta para los conductores: revisar frenos, llantas, luces, amortiguadores y sistemas eléctricos antes de que las lluvias se intensifiquen.
Mientras tanto, los talleres se mantienen a la expectativa de que el invierno avance y con él llegue el volumen de trabajo que, tradicionalmente, caracteriza a esta temporada. (I)